Frikis, la última frontera

 

 

Se cumplen sesenta años del estreno de Star Trek

 

 

El 8 de septiembre de 1966, la cadena NBC emitía el primer episodio de una serie que, en principio, no parecía destinada a la eternidad. El presupuesto era limitado, los efectos especiales eran modestos y la cadena la canceló tras tres temporadas. Sin embargo, Star Trek no solo sobrevivió, sino que creó algo que trascendió la propia serie: una comunidad de fans que se autodenominaron trekkies y que, con el tiempo, se convertirían en el germen del movimiento friki global. Hoy, 60 años después, ese movimiento ha evolucionado hasta salir de las pantallas y conquistar las calles con un fenómeno que mezcla videojuegos, memes y carisma: las batallas de 'farmear aura'.

 

El término trekkie (o trekker, según la preferencia de los más puristas) nació en los años 60 y fue recogido por el Diccionario Oxford, un reconocimiento que marcó el paso de una afición marginal a una identidad cultural. Los trekkies sentaron las bases de lo que hoy conocemos como cultura friki: convenciones, cosplay, fanzines y la creación de un lenguaje propio, como el klingon.

 

Pero los trekkies no estuvieron solos. La cultura friki se fue nutriendo de múltiples comunidades que compartían su pasión por mundos imaginarios, como los fans de Star Wars, que con el estreno de 1977 llevaron la ciencia ficción a la cultura de masas; o los potterheads, que crecieron con los libros de J.K. Rowling bajo el brazo y convirtieron Harry Potter en uno de los fenómenos literarios más importantes de la historia.

 


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En los 2000 aparecieron los seriéfilos, que encontraron en series como Lost un espacio de debate sin precedentes, creando una red transnacional de discusión que derribó barreras entre creadores y espectadores. Los amantes de El Señor de los Anillos que encontraron en la obra de Tolkien un universo literario con el que soñar décadas antes de que Peter Jackson la llevara al cine.

 

Los seguidores del anime y el manga desde los años 80 fueron construyendo una comunidad global en torno a series como Dragon Ball o Akira. Los jugones y aficionados a los videojuegos convirtieron los salones arcade y las consolas en espacios de encuentro y competición; y por último los roleros y amantes de los juegos de mesa, que desde los años 70 exploran mundos de fantasía con dados y personajes.

 

Todas estas tribus, cada una con su propio origen y evolución, confluyeron en el movimiento friki que hoy conocemos: un espacio de encuentro para los que sienten pasión desmedida por sus aficiones, sean del ámbito que sean.

 

Cada 25 de mayo, los frikis de todo el mundo celebran su día. La fecha conmemora el estreno de la primera película de Star Wars en 1977. Pero hay un dato que muchos desconocen: la celebración es una invención española. Nació en 2006 por iniciativa del bloguero Germán Martínez, conocido como 'El Señor Buebo', que convocó a más de 300 personas en la plaza de Callao de Madrid para celebrar el primer Orgullo Friki. La idea se extendió rápidamente y, en 2008, Estados Unidos adoptó la fecha como el 'Geek Pride Day', convirtiendo una iniciativa local en un fenómeno global.

 

Los propios organizadores reconocen que Star Trek fue la 'primera fuente friki de la historia', la que logró unir a las facciones más enfrentadas: trekkies y fans de Star Wars.

 

Pero si hay una prueba de que el movimiento friki ha dejado de ser una subcultura para convertirse en parte del paisaje urbano, son las batallas de 'farmear aura'. Este fenómeno, nacido en TikTok a principios de 2024, ha dado el salto a plazas y parques de todo el mundo, incluyendo España, donde ya hay convocatorias en A Coruña y Vigo.

 

El término combina dos mundos: 'farmear', del verbo inglés 'to farm', popularizado en videojuegos como 'League of Legends' para describir la acumulación sistemática de recursos; y 'aura', que en redes sociales designa el carisma, la presencia o el atractivo que una persona logra transmitir. "Farmear aura" es, por tanto, la ejecución consciente de acciones destinadas a sumar "puntos de estilo" y estatus simbólico ante la mirada ajena.

 

En estas batallas, dos participantes se enfrentan sin contacto físico, utilizando poses, gestos, miradas, bailes y referencias a memes virales para demostrar quién tiene más 'aura'. El público actúa como jurado, decidiendo al ganador según la reacción colectiva. Los movimientos estrella incluyen el mewing (marcar la mandíbula), el six-seven (un gesto de palmas alternadas), o el icónico 'Siuuu' de Cristiano Ronaldo. La música, generalmente funk o phonk, marca el ritmo de las actuaciones.

 

No es casualidad que este fenómeno haya surgido en una generación que ha crecido con las redes sociales como principal espacio de interacción. La psicóloga venezolana María Eugenia Tovar explica que estas batallas sirven para favorecer encuentros presenciales en una generación acostumbrada a relacionarse a través de las pantallas. Es, en cierto modo, la evolución natural del movimiento friki: de las convenciones a las plazas, de los foros a las calles.

 

Este año, Star Trek cumple 60 años y lo celebra con una batería de eventos que demuestran su vigencia. Paramount ha preparado una celebración de un año bajo el lema 'Espacio para todos', que incluye nuevas series, un crucero temático con William Shatner y Walter Koenig, y el primer set oficial de Lego de la franquicia.

 

Los trekkies, lejos de ser un fenómeno residual, son una comunidad activa que sigue asistiendo a convenciones, aprendiendo klingon y debatiendo los dilemas éticos de cada episodio. Pero ahora comparten espacio con los fans de Star Wars, los potterheads, los losties, los roleros, los otakus, los jugones y todos aquellos que, en palabras de la RAE, practican "desmesurada y obsesivamente una afición". Y también con los jóvenes que han hecho de las batallas de aura un nuevo lenguaje de comunicación.

 

En seis décadas, Star Trek ha pasado de ser una serie cancelada a un fenómeno cultural global, y el movimiento que generó ha evolucionado hasta convertirse en una forma de entender la vida. Los trekkies, los primeros en llamarse frikis con orgullo, fueron el germen de una comunidad que hoy abarca desde el cine hasta los videojuegos, desde la literatura hasta el deporte virtual. Y todo empezó con una frase: "Space, the final frontier".

 

El movimiento friki ha dejado de ser una rareza para convertirse en una identidad cultural global. Y mientras los trekkies celebran su 60 aniversario, las nuevas generaciones ya están escribiendo el siguiente capítulo de esta historia, en las plazas y parques de todo el mundo, demostrando que el espíritu de la última frontera sigue más vivo que nunca.

 

Samuel Román

eltelescopiodigital.com