Llega a Marte el rover Perseverance de la NASA con tecnología diseñada en Torrejón

Es el quinto dispositivo enviado al planeta rojo, y el tercero con tecnología española

Tras un viaje de más de 470 millones de kilómetros y casi siete meses, este jueves, 18 de febrero, aterrizaba en la superficie de Marte la misión Mars 2020 de la NASA, consistente en el rover Perseverance, el más grande y avanzado enviado hasta la fecha al planeta rojo. Se trata del quinto rover de la NASA que aterrizará en Marte, después de Sojourner (1997), Spirit y Opportunity (2004), y Curiosity (2012). El lugar del amartizaje fue el cráter Jezero, de unos 49 kilómetros de diámetro, situado en el hemisferio norte marciano.

Uno de los siete instrumentos a bordo de Perseverance se ha fabricado en España. Se trata de MEDA (Mars Environmental Dynamics Analyzer, Analizador de la dinámica medioambiental de Marte), una estación medioambiental compuesta por una serie de sensores que se encargarán de medir las condiciones ambientales del lugar de aterrizaje, el cráter Jezero, y estudiar el fino polvo marciano que importante para la exploración humana en el futuro. En concreto, MEDA consta de sensores para medir la dirección y velocidad del viento, la temperatura del suelo y del aire, la humedad relativa, la presión atmosférica, la radiación solar ultravioleta, infrarroja y visible, las propiedades del polvo en suspensión y, además, cuenta con una cámara para tomar imágenes del cielo marciano y estudiar las nubes.

MEDA es el tercer instrumento español enviado a Marte, y será la tercera estación medioambiental liderada por el Centro de Astrobiología (CAB-CSIC-INTA) que funcionará en el planeta rojo. Tras el aterrizaje, MEDA se sumará a las dos estaciones medioambientales que el CAB-CSIC-INTA opera en la actualidad en Marte: REMS (Rover Environmental Monitoring Station, estación de monitoreo ambiental del rover) que aterrizó en Marte en 2012 a bordo del rover Curiosity; y TWINS (Temperature and Wind for InSight, sensores de temperatura y viento para InSight), que aterrizó en 2018 a bordo de la misión InSight.

Como ya sucedió en las dos llegadas anteriores, el CAB-CSIC-INTA retransmitió en directo desde sus instalaciones en Torrejón de Ardoz (Madrid) el aterrizaje de Perseverance en suelo marciano. Este evento, que contó con las intervenciones de algunos de los miembros del equipo de MEDA, fue transmitido en directo a través del canal de YouTube del CAB-CSIC-INTA.

Perseverance comenzará a buscar signos de vida anterior y a recolectar muestras que serán devueltas a la Tierra en una misión posterior. Además, actuará de unidad avanzada para el proyecto de colonización del planeta rojo recopilando información y realizando experimentos vitales para que el hombre pueda visitar y establecer futuras colonias.

Entre los siete instrumentos científicos que lleva a bordo el Rover se encuentra el instrumento MEDA (Mars Environmental Dynamics Analyzer), diseñado, fabricado y financiado por España en un proyecto liderado por el Centro de Astrobiología (CAB), centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el Instituto Nacional de Técnicas Aeroespaciales (INTA), con el investigador José Antonio Rodríguez-Manfredi a frente de la iniciativa. Este instrumento constituye la estación meteorológica del rover, que reportará diariamente, además de la radiación, cuáles son las condiciones climatológicas existentes en el planeta y los patrones que sigue el viento marciano. MEDA formará junto a las estaciones meteorológicas de Curiosity e Insight (ambas de la NASA y que también son de procedencia española) la primera red de estudio del clima en Marte, lo que constituye una importante aportación española a la ciencia y la técnica aeroespacial.

MEDA cuenta con un total de siete sensores para la caracterización ambiental y del polvo en superficie. El sensor de viento ha sido diseñado considerando la baja presión atmosférica de Marte, en torno a 7 milibares, menos del 1 por ciento de la presión atmosférica de la Tierra.  No se han usado partes móviles como en los anemómetros terrestres, puesto que apenas se moverían dada la escasa fuerza que ejercería el viento sobre ellas, aun en velocidades de cientos de kilómetros por hora.

Para la electrónica del sensor de viento se ha diseñado y fabricado un Circuito Integrado de Aplicaciones Específicas (ASIC, por sus siglas en inglés) que controla los calefactores que constituyen los seis sensores de viento en dos dimensiones del instrumento. Posicionando los sensores adecuadamente se obtiene una reconstrucción 3-D de la dirección y velocidad del viento en superficie. Los circuitos han sido diseñados por el grupo de diseño de ASIC para Espacio del Instituto de Microelectrónica de Sevilla (IMSE), centro mixto del CSIC y la Universidad de Sevilla y que forma parte del Centro Nacional de Microelectrónica.

ASIC puede soportar las extremadamente frías temperaturas del planeta rojo sin necesidad de calefactarlo para su uso, lo que supone una gran ventaja frente a otras tecnologías de uso en espacio, que están limitadas inferiormente a -55ºC.

“El ASIC, diseñado en un tiempo récord, ha dado respuesta a las necesidades más avanzadas de instrumentación científica embarcada que se desarrollan en nuestro país y es capaz de funcionar en un entorno de trabajo tan demandante como la superficie de Marte. Esperamos que sea el primero de una larga lista de diseños que puedan hacer que los grupos españoles que trabajan en este campo aumenten su competitividad y presencia en proyectos tan importantes a nivel global como Perseverance”, afirma Joaquín Ceballos, director del grupo de diseño ASIC del IMSE.

A bordo del rover Perseverance de la misión Mars 2020 de la NASA se encuentra también el instrumento SuperCAM, cuyo equipo científico cuenta con participación de investigadores del Instituto de Geociencias (IGEO), centro mixto del CSIC y la Universidad Complutense de Madrid). SuperCAM analizará de manera remota rocas y suelos en Marte, utilizando una cámara, dos láseres y cuatro espectrómetros, con objeto de detectar compuestos orgánicos que pudieran estar relacionados con la vida. Asimismo, es capaz de identificar la composición mineralógica y química de los afloramientos geológicos a una distancia de más de 7 m.

“La participación del Instituto de Geociencias en esta nueva misión consolida la trayectoria y antecedentes científicos de los investigadores del CSIC implicados en la misión, ya iniciados con el rover Curiosity, y confirma la calidad científica de las actividades que se vienen desarrollando sobre geología planetaria y mineralogía, así como la relevancia del estudio de los análogos terrestres aplicados a la investigación y exploración del planeta rojo”, explica el investigador del CSIC Jesús Martínez-Frías, integrante del equipo científico de SuperCAM.


Fuente: eltelescopiodigital.com