Cerca del 90% de los españoles creen que la ciencia solventará las crisis sanitarias

Se dispara la confianza a causa del coronavirus

Como consecuencia de la pandemia mundial del Covid-19, la ciencia ha ganado un importante protagonismo entre las prioridades de los españoles, que la consideran como una de las claves fundamentales para afrontar el futuro. De hecho, casi nueve de cada 10 españoles son ahora, debido a la pandemia, mucho más propensos a considerar que la ciencia es fundamental en la resolución de las crisis de salud pública y el 90% cree que las personas deben seguir los consejos científicos para contener el virus.

Estas son las principales conclusiones en España de una encuesta a nivel mundial realizada por 3M para explorar las actitudes globales hacia la ciencia y tomar el pulso sobre cómo las personas perciben su importancia e impacto en el mundo que nos rodea. Aunque 3M lleva ya varios años consecutivos realizando este estudio, como consecuencia de la pandemia del Covid-19 este año se plantearon dos oleadas de datos: un primer estudio pre-pandemia (realizado entre agosto y octubre de 2019) con encuestas en 14 países realizadas antes de la pandemia; y un segundo estudio (realizado entre julio y agosto de 2020) con encuestas en 11 de esos mismos países.

En comparación con los datos recopilados antes de la pandemia, la actitud de los españoles ante la importancia de la ciencia aumentó en 12 puntos, alcanzando un 82% entre los que lo ven muy importante para la sociedad en general (frente al 69% de media a nivel mundial) y un 64% que la consideran importante para su vida diaria (frente a la media global del 54%).

Los españoles parecen mostrarse de acuerdo en pensar que la ciencia mejorará sus vidas en el futuro. Debido al COVID-19, casi nueve de cada 10 españoles se muestran más propensos a considerar que la ciencia juega un papel fundamental en la resolución de las crisis de salud pública (88% frente al 78% a nivel mundial) y que la ciencia necesita más financiación (88% frente al 77% a nivel mundial).

Además, el 84% cree que la ciencia mejorará sus vidas en los próximos 10 años (con un aumento de 8 puntos en relación con la Encuesta Pre-Pandemia) y casi 9 de cada 10 (88% vs 82% a nivel mundial) creen que existen consecuencias negativas para la sociedad si las personas no valoran la ciencia.

Sin embargo, aunque la pandemia ha mejorado el reconocimiento de la importancia de la ciencia, todavía son demasiados los españoles que se muestran escépticos ante la ciencia y que rara vez piensan en la ciencia en su vida cotidiana (64%) y los que opinan que, si la ciencia no existiera, su vida cotidiana no sería muy diferente (34%).

Dicho esto, la pandemia ha tenido un gran impacto positivo en la defensa de la ciencia en España: debido a la pandemia, el 71% de los españoles se muestran mucho más propensos a abogar por la ciencia, frente al 54% de media a nivel mundial. Es importante destacar que en los resultados del estudio pre-pandemia, solo el 28% (frente al 20% a nivel mundial) de los españoles defendía el papel de la ciencia cuando se debatían sus méritos.

Dentro de los desafíos en los que la ciencia debería volcarse para dar una solución en 2020, los españoles tienen muy claras sus prioridades: el 78% creen que la ciencia debe priorizar en encontrar una cura para virus emergentes como COVID-19, mientras que encontrar una cura para otras enfermedades actuales como el cáncer se sitúa en segundo lugar (un 67%, frente al 62% a nivel mundial). Las siguientes prioridades que se manifestaron en la encuesta fueron abordar el desempleo (53%, frente al 46% a nivel mundial); mitigar los efectos del cambio climático (49%) y abogar por la igualdad racial y/o garantizar un acceso justo y equilibrado a la educación STEM (46% frente a 55% a nivel mundial).

Aunque los problemas sanitarios se han situado en medio de la pandemia como la principal preocupación y prioridad para los españoles que creen que hay consecuencias negativas para un mundo que no valora la ciencia (en comparación con la media mundial, un 77% de España frente al 68% a nivel mundial), los problemas ambientales aparecen en segundo lugar y se siguen situando como una de las más preocupantes consecuencias de un mundo sin ciencia.

Incluso antes de la pandemia, los españoles querían que la ciencia resolviera, además de la salud, problemas ambientales como el cambio climático (58% frente al 49% a nivel mundial) y la contaminación por plásticos oceánicos (52% frente al 42% a nivel mundial). Ahora, como principales consecuencias negativas de un mundo que no valore la ciencia se incluirían los riesgos para la salud (77%); problemas de impacto ambiental (65%) y riesgos de impacto económico (37%).

Según la encuesta Pre-Pandemia de 2020, para los españoles los principales temas que la ciencia debería priorizar para crear un futuro sostenible incluyen la reducción de residuos (48%, frente a 43% a nivel mundial); reducir la dependencia mundial de los combustibles fósiles (40%); la conservación de agua (37%); la mejora de la calidad del aire (36%); y el diseño de una economía más circular (31%).

Además del papel de gobiernos e instituciones para abordar los problemas medioambientales, los entrevistados consideran que las empresas pueden y deben tomar medidas para ayudar a asegurar un futuro sostenible, con las siguientes prioridades: el uso de fuentes de energía renovables para alimentar sus instalaciones (41%, frente a 35% a nivel mundial); reducir la cantidad de plástico utilizado en los productos (40%, frente a 34% a nivel mundial); el uso de materiales reciclados y renovables en productos (33%) y reducir los residuos generados por las instalaciones (28%).

Otra cuestión que ha puesto de relieve la pandemia ha sido la importancia de una educación STEM. Debido a la pandemia, los encuestados en España son más propensos a pensar que el mundo necesita más personas que sigan carreras relacionadas con STEM para beneficiar el futuro de la sociedad (un 84%, frente al 74% a nivel mundial).

En ese sentido, para los españoles una sólida educación STEM para los estudiantes resulta crucial (83%, frente al 73% a nivel mundial), aunque demasiados estudiantes se sienten desanimados a la hora de elegir carreras de ciencias cuando están en el colegio. Y lo más preocupante es que la situación no mejora con las nuevas generaciones: se han mostrado desanimados un 41% de los estudiantes de la Generación Z (18+)/Millennials, frente al 27% que lo estaban en la Generación X/Boomers.

La falta de acceso a la educación STEM y los conceptos erróneos de que “es necesario ser un genio para dedicarse a la ciencia” son los principales obstáculos para asegurar la próxima generación de científicos es España. Entre las razones por las que los estudiantes se sintieron desanimados a estudiar ciencias en la escuela se encontraban: dificultades de acceso a clases de ciencias (36%); que les digan que no son lo suficientemente inteligentes (30%); desigualdades de género, raza y/o etnia (15% frente a 27% a nivel mundial); o que les digan que la ciencia es para “frikis” (15%, frente a un 25% a nivel mundial)

En cuanto al sesgo por razones de género, las mujeres españolas tienen más probabilidades de sentirse desanimadas a estudiar ciencias en la escuela que los hombres (35% frente a 28%) y también son más propensas a sentirse inseguras sobre sus conocimientos científicos (70% frente a 52% hombres).

En todo caso, de acuerdo con el estudio pre-pandemia, los estudiantes se sentirían más inspirados para seguir una carrera científica si se posicionase la ciencia como una plataforma para mejorar el mundo (52% frente a 45% a nivel mundial); si se invirtiese más en los planes de estudios de ciencias (47% frente al 40% a nivel mundial); si se enseñase la ciencia de una manera más atractiva (46%); si se explicasen mejor las diferentes oportunidades de carreras científicas (39%); o si hubiera más igualdad de oportunidades para emprender carreras científicas en todo el país (39%).


Fuente:
eltelescopiodigital.com