Cómo cuidar las gafas y lentillas: trucos para mantenerlas en buen estado

 

General Optica explica cómo proteger las gafas y las lentes de contacto para aumentar su vida útil y que no causen daños oculares

 
 

Según datos que maneja General Optica, líderes en el cuidado de la salud visual y auditiva, más de la mitad de la población española utiliza algún sistema de corrección de su visión. Dado que las gafas y lentillas son imprescindibles para casi 25 millones de españoles, es fundamental prolongar su vida útil manteniéndolas en condiciones óptimas a través de unos cuidados específicos. Para que las gafas y las lentillas tengan una mayor vida útil, en ocasiones es necesario realizar un pequeño cambio de hábitos. Esto es lo que recomiendan los expertos:

 
 

1. ¿Cómo limpiar los cristales de las gafas?

 

Tener la montura y los cristales limpios mejora la visión, ya que, si las gafas están sucias, no se ve con claridad. Además, los restos que se acumulan en el puente, las varillas o las lentes pueden afectar a los ojos. La suciedad hay que retirarla periódicamente, pero teniendo en cuenta que si no realizamos la limpieza de una manera adecuada podemos rayar los cristales e incluso, si no utilizamos los productos adecuados o realizamos la limpieza con brusquedad, podemos dejarlos inservibles.
 

Para eliminar la suciedad de los cristales y la montura, y que queden impecables, los expertos de General Optica aconsejan seguir los siguientes pasos:
 

- Colocar las gafas debajo del agua del grifo y frotar ligeramente con los dedos hasta que todas las partes se humedezcan.
 

- Poner en los dedos con una pequeña cantidad de jabón neutro y extenderla por los cristales y la montura realizando suaves movimientos circulares, sin apretar.
 

- Aclarar con abundante agua hasta que no queden restos de espuma.
 

- Realizar un segundo aclarado para terminar de eliminar todo el jabón y que no queden incómodos brillos o reflejos.
 

- Retirar el exceso de humedad con un paño limpio, suave y que no suelte pelusas.

 


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Además de agua o jabón neutro, en el mercado se pueden encontrar numerosos productos orientados a la limpieza de gafas. Hay que elegir los más respetuosos para que los cristales no se rayen ni se estropeen, descartando los más agresivos. Estas son algunas de las mejores opciones:
 

Toallitas limpiadoras impregnadas: son de un solo uso y se mantienen en perfecto estado en su envoltorio durante meses.
 

Limpiador óptico: puede presentarse en vaporizador o en forma de aplicador, con una esponja para facilitar su uso.
 

Gamuza de microfibra o bayeta suave: es importante que esté completamente limpia y sin polvo para evitar arañazos en los cristales.

 
 

2. Aspectos que evitar cuando limpiamos las gafas

 

Para no rayar los cristales al limpiarlos hay que tratarlos con delicadeza, manipular las gafas con cuidado y evitar hacer presión al lavarlas. Además, hay que evitar la tentación de emplear productos inadecuados, esto es lo que nunca debemos hacer:
 

Utilizar la ropa para limpiar las gafas 

Es una práctica muy común entre la población cuando no tiene un producto adecuado a mano. En estos casos, es preferible esperar a poder lavarlas adecuadamente, ya que las prendas pueden dañar los cristales con restos de polvo, suciedad imperceptible o los adornos, cremalleras o botones de las prendas.
 

Usar un pañuelo de papel o una servilleta para limpiar los cristales 

Esto tampoco es buena idea, ya que sueltan pelusas y pueden contener pequeñas partículas que pueden arañar el cristal.
 

Recurrir al lavavajillas

El jabón para el lavavajillas tiene compuestos químicos que pueden estropear algunas monturas en función del material empleado en su fabricación. Con este método de limpieza, las lentes con tratamientos especiales, como antivaho o antirreflejos, pueden perder sus propiedades.
 

Utilizar elementos punzantes para retirar la suciedad acumulada

Tratar de quitar la suciedad acumulada o muy pegada con un palillo o un alfiler puede ser fatal. Es preferible repetir una limpieza suave varias veces hasta eliminarla por completo.

 
 

3. ¿Dónde guardar las gafas para que no se ensucien?

 

Guardar las gafas en un lugar adecuado es fundamental para mantenerlas en perfecto estado. Estos son los mejores lugares:
 

Estuche para gafas: hay que usar siempre un estuche protector para guardar las gafas cuando no se están utilizando. Están diseñados para proteger las lentes y la montura de arañazos, suciedad y posibles daños, pero hay que asegurarse de que está limpio y seco antes de colocar las gafas en él.
 

Un bolsillo vacío y seguro: si no se tiene a mano el estuche, se pueden guardar en un bolsillo seguro y limpio, como el bolsillo interior de una chaqueta o en una bolsa específica para gafas. Lo importante es evitar que se junten con otros objetos que puedan rayarlas.
 

Una superficie plana y limpia: cuando una persona se quita las gafas por un corto periodo de tiempo, se pueden colocar sobre una superficie plana y limpia, como un escritorio o una mesita de noche, si no hay cerca objetos afilados o sucios.
 

Evitar dejarlas sobre superficies calientes: es importante no dejar las gafas expuestas a altas temperaturas, como cerca de fuentes de calor directo o dentro de un automóvil estacionado bajo el sol, ya que un calor excesivo puede deformar la montura y dañar los recubrimientos de las lentes.

 
 

4. ¿Cómo cuidar las lentillas?

 

El mantenimiento de las lentes de contacto mensuales o de larga duración requiere de líquido de lentillas. Si no se tiene a mano se pueden guardar las lentes de contacto en suero fisiológico hasta que se consiga. José Ramón García Baena, óptico-optometrista a cargo de Lentes Oftálmicas en el Departamento de Salud Visual de General Optica nos recomienda seguir estos pasos:
 

- Lavarse las manos. Siempre que nos vayamos a poner o quitar las lentillas debemos lavarnos las manos con agua y jabón.
 

- Secarse las manos. Para ello, lo mejor es utilizar una toalla que no desprenda hilos o pelos que luego puedan acabar en la lentilla.
 

- Llenar el estuche con una nueva solución limpiadora. Es importante no reutilizar la que ya teníamos.
 

- Quitarse siempre primero la misma lentilla. La mejor manera de no equivocarse y seguir siempre los mismo pasos es quitarse y ponerse siempre la lentilla de un ojo primero.
 

- Colocarla en la palma de la mano. Debemos hacerlo con cuidado y usar la yema de los dedos para moverla, de esta forma evitaremos que se dañe al entrar en contacto con las uñas.
 

- Aplicar unas gotas de líquido de lentillas. También podemos utilizar una solución salina que nuestro óptico de confianza nos haya recomendado. Deberemos aplicarlas sobre la lentilla en la palma de nuestra mano
 

- Frotar haciendo círculos. Deberemos presionar la lentilla y suavemente, hacer unos pequeños círculos durante unos 15 segundos. Esto lo deberemos hacer por ambos lados para eliminar toda la suciedad.
 

- Guardar en el estuche. Una vez que hayamos terminado con la primera lentilla, la guardamos en el estuche que hemos llenado previamente con la solución de mantenimiento. Hay que guardarla con cuidado comprobando que la lentilla esté totalmente sumergida y repetir el proceso con la lentilla del otro ojo.


 

Además de la limpieza regular de las lentillas es importante prestar atención a nuestro estuche y mantenerlo en las mejores condiciones posibles para evitar que las lentillas se contaminen. También, hay que vaciar el líquido que quede dentro del estuche todos los días.
 

Un buen consejo es llevar siempre con nosotros el portalentillas rellenado con solución limpia y tener siempre en casa un líquido pequeño de mantenimiento, preparado para las urgencias.

 
 

5. Qué no debemos hacer con nuestras lentillas

 

Por último, desde General Optica advierten que hay una serie de cosas que nunca debemos hacer con nuestras lentillas:
 

Guardarlas en agua, sobre todo si es del grifo

El agua, además de deformar las lentillas, contiene bacterias y microorganismos que pueden afectar a tu ojo y crear infecciones. Por este motivo tampoco se aconseja que nos bañemos en la playa o en la piscina con lentillas.
 

No hay que fabricar líquido de lentes de contacto casero

El líquido que hagamos en casa no conseguirá tener la esterilización más conveniente. Además, las recetas caseras pueden estropear las lentes de contacto y dañar los ojos.
 

Hay que evitar dormir con lentillas

Dormir con las lentillas puestas puede causar daños oculares como consecuencia de la falta de oxígeno en el ojo y la falta de lubricación de la lágrima en la córnea.

 
 

José Ramón García Baena, de General Optica, finaliza: “El cuidado adecuado de gafas y lentillas es crucial para preservar su funcionalidad y mantener la salud visual. Lo más conveniente es integrar estos cuidados como parte de la rutina diaria. Si existen dudas, lo mejor es preguntar a nuestro óptico de confianza, que es quien mejor puede indicar los consejos más adecuados para prolongar la vida útil de gafas y lentillas”.