Madrid entra en Fase 1 este lunes, y Guadalajara y los pueblos, en Fase 2

La Comunidad pone en marcha un plan especial con recomendaciones

Ya es oficial. Después de dos meses y medio de confinamiento, y quince días después que el resto de regiones, Madrid entrará en la Fase 1 de la desescalada el próximo lunes, y lo hará con medidas tan importantes para la recuperación de la libertad como la circulación libre por la provincia, las reuniones con hasta diez personas, o la celebración de actos y eventos culturales. Sin embargo, las principales medidas llegarán desde el lado económico, como son la apertura de las terrazas de los bares, o la recuperación de los rodajes audiovisuales.

Así lo contaba Illa, primero a la Comunidad, y después al resto de los españoles, en la comparecencia posterior al Consejo de Ministros. Pero el pase de Madrid no es la única sorpresa que se guardaba el Ministro, ya que la provincia de Guadalajara entrará este lunes en Fase 2, lo que supondrá el fin de las franjas horarias y el toque de queda. En la misma situación estarán los pueblos de toda España de menos de diez mil habitantes, con total libertad de horarios desde este lunes.

Tras conocer la decisión del Gobierno, Ayuso y Almeida se reunían de urgencia para preparar la Fase 1, y lo hacían pidiendo “responsabilidad” a los madrileños. El ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha anunciado que a partir del próximo lunes 25 de mayo quedará superada la fase cero del plan de desescalada y toda España estará como mínimo en la fase 1, mientras que nuevos territorios accederán a la fase 2.

Concretamente, pasarán a la fase 1 todas las provincias de Castilla y León, la Comunidad de Madrid y, en Cataluña, las zonas sanitarias de Barcelona Ciutat, Metropolitana Sud y Metropolitana Nord. La Comunidad Valenciana seguirá en esta fase, puesto que no ha solicitado avanzar, como ha señalado el ministro. También permanecerán en fase 1 las zonas sanitarias de Girona, Lleida y Catalunya Central, en Cataluña, las provincias de Málaga y Granada, en Andalucía, y las de Toledo, Ciudad Real y Albacete, en Castilla La Mancha.

Las comunidades que progresarán íntegramente a la fase 2 serán Aragón, Asturias, Cantabria, Extremadura, Galicia, La Rioja, Murcia, Navarra, País Vasco, así como las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. En Baleares y Canarias, lo harán las islas de Ibiza y Mallorca, y Gran Canaria, Lanzarote, Fuerteventura y La Palma respectivamente (uniéndose así a Formentera, La Gomera, La Graciosa y el Hierro, que ya lo estaban). En Andalucía, pasarán las provincias de Almería, Córdoba, Cádiz, Huelva, Jaén y Sevilla; en Castilla-La Mancha, Guadalajara y Cuenca, y en Cataluña, las zonas sanitarias de Alt Pirineu i Aran, Camp de Tarragona y Terres de l'Ebre.

Pool Moncloa/JM CuadradoEn resumen, Castilla y León, Madrid y Comunidad Valenciana estarán íntegramente en la fase 1; Andalucía, Cataluña y Castilla-La Mancha tendrán unas provincias o zonas en la 1 y otras en la 2, y el resto de comunidades y ciudades autónomas, trece, accederán a la fase 2 para todo su territorio. Esto supone que, en torno a un 53% de la población española, 25 millones, estarán en fase 1, y el resto, unos 22 millones, en la 2.

El ministro ha recordado que la decisión de progresar en la desescalada se toma de acuerdo con los criterios técnicos inicialmente fijados y en reuniones bilaterales con las comunidades autónomas, una vez que sus propuestas han sido analizadas por los técnicos del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias y los profesionales de la Dirección General de Salud Pública.

Illa ha alabado el "magnífico trabajo" que están realizando todas las comunidades autónomas, lo cual, ha dicho, permite no solo salir de esta situación de crisis "sino salir más fuertes". Salvador Illa ha anunciado que a partir del lunes se harán públicos los informes que han avalado las decisiones previas hasta la progresión a la fase 1 de todas las comunidades autónomas, "en un esfuerzo de transparencia que ha estado siempre en el ánimo del Ministerio de Sanidad", ha asegurado.

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha anunciado que desde el próximo lunes ya toda España se encontrará como mínimo en fase 1. Así, ha señalado que el 53% de la población estará en dicha fase y el resto de España, el 47%, en fase 2

Illa ha lanzado un mensaje de "felicitación sincera a todas las comunidades autónomas por el gran trabajo realizado" y ha asegurado que "no sólo estamos saliendo sino que lo estamos haciendo más fuertes". Además, ha recordado que la valoración del paso de fase se hace en función de las solicitudes recibidas que son valoradas en base a las peticiones realizadas y consensuadas a través de reuniones bilaterales.

El ministro de Sanidad ha hecho hincapié en que "hemos apostado por el camino de la prudencia, de la cautela y de la seguridad". Y ha insistido en que "nos hemos guiado siempre por una máxima, que el paso sea seguro".

Salvador Illa ha recordado que desde hoy, tras la publicación en el Boletín Oficial del Estado de una orden ministerial, los pueblos con menos de 10.001 habitantes y una densidad inferior a 100 habitantes por km2 que estén en fase 0 y 1 podrán acogerse a algunas medidas previstas para la fase 2. Son más de 7.300 municipios, el 90% del total, que suman 10 millones de personas, el 20% de la población.

Estas medidas de alivio, ha explicado el ministro, son básicamente la eliminación de las franjas horarias para la realización de actividades y de la restricción de que los menores de 14 años solo puedan salir acompañados de un adulto: "A partir de ahora podrán salir a pasear juntos todos los convivientes que habiten en la misma unidad familiar". Asimismo, se podrán autorizar los mercados libres o de venta no sedentaria en la vía pública y la apertura al público de establecimientos de hostelería y restauración para consumo en el local.

El responsable de Sanidad ha alabado la seriedad con que la ciudadanía sigue las instrucciones y pautas de las autoridades y ha animado a seguirlas cumpliendo, puesto que el proceso de desescalada es complejo y difícil. El Gobierno, ha dicho, sigue guiándose "por la máxima de que cada paso que demos sea un paso seguro".

Por su parte, María Jesús Montero ha apelado al compromiso, la disciplina y la responsabilidad de los ciudadanos para mantener la distancia social y las recomendaciones sanitarias, y ha lanzado un mensaje de prudencia y cautela: "Tenemos que seguir dando los pasos de forma inteligente, de forma segura, para no echar por tierra todo el esfuerzo y todo el sacrificio que como sociedad hemos hecho".

El Boletín Oficial del Estado (BOE) publica la Orden que recoge las medidas de flexibilización de determinadas restricciones a pequeños municipios y a entes locales de ámbito territorial inferior con menos de 10.001 habitantes y una densidad de población inferior a 100 habitantes por kilómetro cuadrado.

El texto adapta la estrategia de desescalada a las particularidades de estas poblaciones, donde existe menos riesgo derivado de aglomeraciones o del uso intensivo de los medios de transporte colectivo.

En este sentido, la Orden no se aplicará si estas poblaciones tienen un casco urbano consolidado colindante con el casco urbano de otro municipio o ente local que tenga más de 10.000 habitantes y una densidad de población de más de 100 habitantes por kilómetro cuadrado. Tampoco se podrán aplicar estas medidas cuando la suma de los habitantes de los cascos urbanos consolidados colindantes exceda el número de habitantes o densidad de población establecidos.

Los municipios que cumplan estos requisitos y que se encuentren en fase 0 y 1 podrán acogerse a algunas de las medidas previstas para la fase 2. Así, se eliminan las franjas horarias que determinan las salidas de los menores de 14 años y la actividad física no profesional al aire libre. También se elimina el límite de salida de un adulto con un máximo de tres niños. Todos los convivientes en un mismo domicilio podrán salir juntos.

El límite para realizar estas actividades es el término municipal o, en su defecto, a una distancia máxima de cinco kilómetros, incluyendo municipios adyacentes, siempre que éstos también se beneficien de estas medidas de flexibilización y pertenezcan a la misma unidad territorial de referencia.

En este tipo de poblaciones que estén en fase 1, podrán salir juntos, respetando siempre las medidas de seguridad e higiene, grupos de un máximo de 15 personas, excepto en el caso de personas convivientes.

Por otra parte, la orden permite a los ayuntamientos o gobiernos de los entes locales autorizar los mercados al aire libre o de venta no sedentaria en la vía pública. Se dará preferencia a los de productos alimentarios y de primera necesidad, y se deberá procurar la garantía de que los consumidores no manipulen los productos.

Las autoridades locales deberán garantizar la seguridad y distancia entre trabajadores, clientes y viandantes. Para ello, establecerán los requisitos de distanciamiento entre puestos y las condiciones de delimitación del mercado.

También se podrán reabrir al público los establecimientos de hostelería y restauración para consumo en el local, excepto las discotecas y bares de ocio nocturno. La prestación del servicio en las terrazas al aire libre se realizará conforme a lo previsto para la fase 1. Respecto a los velatorios, entierros, lugares de culto, servicios de biblioteca y el desarrollo de la actividad deportiva, se aplicarán las medidas de la fase 2. Las instalaciones deportivas al aire libre se podrán abrir siempre que se cumplan los requisitos establecidos para la fase 1.

Para garantizar el cumplimiento de estas medidas de flexibilización, los ayuntamientos y órganos de gobierno de los entes locales, con las diputaciones, cabildos insulares y/o autoridades comarcales, y bajo la coordinación de las CCAA, aprobarán planes de adecuación de los espacios públicos. También podrán adoptar medidas restrictivas en el acceso a los espacios naturales cuando consideren que existe riesgo de formación de aglomeraciones.

El estudio de movilidad a través de Big Data, en el que trabaja el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (Mitma), refleja que las provincias y territorios que se encuentran en la fase 1 del proceso de desescalada hacia la nueva normalidad, muestran un aumento significativo de la movilidad intraprovincial y, especialmente, en fin de semana.

En lo que se refiere a la movilidad producida dentro de cada provincia, comparada con la primera semana de confinamiento, aumentó un 24% en días laborables y un 57% respecto al fin de semana. De esta forma, la movilidad intraprovincial se encontraba ya en los días laborables de la semana pasada en un nivel del 60% respecto a lo habitual -frente al 55% de la semana anterior- y del 52% en fin de semana -en comparación con el 42% de la semana anterior.

Este aumento se debe, principalmente, al aumento en la movilidad de los territorios que pasaron a fase 1. Mientras que aquellos que continuaron en fase 0 experimentaron incrementos menos significativos, las provincias que pasaron a fase 1 han registrado incrementos de hasta 28 puntos en fin de semana y de 15 puntos en días laborables. Estos datos reflejan que gran parte de la recuperación de la movilidad viene originada por motivos de ocio, que es la que está especialmente asociada a fin de semana.

En contraste, la movilidad interprovincial, la que se ha producido entre provincias, ha aumentado tan solo un 5% en las últimas semanas, con un carácter eminentemente laboral dado que son movimientos producidos sobre todo entre semana.

El aumento más significativo, es el de los movimientos inferiores a 2 kilómetros. Los datos reflejan que, al margen de la fase de desescalada, se encuentran en niveles cercanos al 70% en días laborables y un 80% en fin de semana, con respecto a la situación de normalidad. Aunque estas cifras ya vienen incrementándose desde el 26 de abril, con el permiso de paseos a la población infantil, y el 2 de mayo cuando se inició el permiso de periodo de paseos y actividades deportivas de forma más generalizada.

Hasta la fecha, aunque todos los modos de transporte de viajeros han experimentado incrementos, los dos únicos que presentan cifras superiores a las de la primera semana de estado de alarma y en los que, por tanto, se ve reflejado en mayor medida el incremento de la movilidad, son el tráfico de vehículos ligeros, actualmente un 33% respecto a la 1ª semana, y las Cercanías con un aumento del 45%.

En el caso del vehículo ligero, se trata del modo de transporte cuya evolución resulta más proporcional a la evolución de la movilidad, por lo que se aprecia un cambio modal hacia el transporte privado en coche. Aun así, podemos observar como la movilidad general ha incrementado en un orden de magnitud superior a las cifras de transporte y tráfico. Lo que, a priori, parece reflejar la realidad que estamos viendo en las ciudades, donde están preponderando los desplazamientos a pie o en modos blandos de transporte.

Las Cercanías, por su parte, han tenido un aumento de usuarios medio semanal en todos los núcleos del 15%, destacando Valencia con un 40%, pero teniendo en cuenta que Madrid y Barcelona aportan tan solo un 18%. A pesar de estos incrementos y gracias a los esfuerzos de maximización de oferta que estamos realizando, los niveles de ocupación medios de todos los núcleos no llegaron al 20%

Pese a estos valores, resulta esencial mantener y fomentar tanto el teletrabajo como el establecimiento de turnos de decalaje horario, para mantener controlados los niveles de ocupación en hora punta.

En resumen, los datos muestran un tipo de movilidad que refleja que en estas fases se está modificando el motivo del desplazamiento y disminuyendo la necesidad de acceder físicamente al puesto de trabajo. Y que, por supuesto, la limitación de distancia de desplazamientos en el estado de alarma y, también, la reducción de tráfico en las ciudades animan a los ciudadanos a realizar sus desplazamientos a pie o en otros modos de transporte blandos.

El Gobierno ha aprobado, tras recibir la autorización del Congreso de los Diputados, prolongar el estado de alarma, declarado el 14 de marzo para gestionar la crisis sanitaria derivada del coronavirus, hasta las cero horas del próximo 7 de junio.

La ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, ha afirmado que esta quinta prórroga es "imprescindible para seguir controlando la evolución de la pandemia y avanzar de forma segura y prudente en un proceso de desescalada ordenado y gradual". Asimismo ha reiterado que limitar la circulación de las personas es clave para evitar contagios, hospitalizaciones y fallecimientos.

Montero ha defendido que el estado de alarma "no es un programa político ni una opción caprichosa del Gobierno", sino que está permitiendo salvar vidas y proteger la salud de los ciudadanos mientras la ciencia encuentra un tratamiento eficaz, una vacuna, o un remedio seguro para combatir definitivamente el virus.

María Jesús Montero ha insistido en que el Gobierno no va a eludir su responsabilidad ni escatimar ningún esfuerzo para proteger la salud de los ciudadanos, pero ha pedido al conjunto de las fuerzas políticas su contribución: "Es una tarea que nos compete a todos los que tenemos responsabilidad pública".

La situación sanitaria, económica y social de España, ha mantenido la portavoz, no puede permitir una dinámica de vetos y de posiciones prefijadas porque la crisis demanda nuevas respuestas.

En este sentido, ha manifestado que el Ejecutivo ha hecho lo que tenía que hacer para sacar adelante la prórroga: dialogar y asegurar los apoyos necesarios para que el estado de alarma sea aprobado por los grupos parlamentarios de forma que la seguridad y la salud de los españoles esté por encima de cuestiones electoralistas o partidistas.

"Nosotros seguiremos buscando apoyo, alianza, y volveremos a tender la mano a todos, ofreciendo nuestra lealtad institucional y nuestro diálogo para llegar a acuerdos con los diferentes grupos políticos, con las instituciones y con los agentes sociales", ha subrayado.

Montero ha añadido que estos acuerdos tienen que lograr reforzar el sistema sanitario, apoyar a las empresas, a los autónomos, al conjunto de trabajadores y a las familias más vulnerables.

En esta línea, ha indicado que el Gobierno ha adoptado medidas extraordinarias, por valor de 138.000 millones de euros para proteger la salud y la renta de los ciudadanos, evitar la destrucción de empleo y acompañar al tejido productivo de la mano del diálogo social.

La portavoz también ha destacado que la Comisión Europea avaló ayer las medidas aprobadas por el Gobierno para responder a la crisis del COVID-19 en las últimas semanas: "Todas las medidas adoptadas en el ámbito laboral han sido negociadas, acordadas y respaldada por los agentes sociales, y por eso, queremos insistir en que el diálogo con organizaciones empresariales y sindicales es más importante que nunca".

María Jesús Montero ha incidido en que la intención del Gobierno es negociar todas las cuestiones laborales en el marco del diálogo social con el fin de que redunden en un trabajo más digno y seguro, y en unas empresas más competitivas.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha apelado a la “responsabilidad colectiva desde la libertad individual” con una serie de recomendaciones para los ciudadanos de cara a afrontar la Fase 1 en la que entrará la región a partir del próximo lunes en el proceso de desescalada por el COVID-19. Estas medidas son para “no dar pasos en falso”, serán la base de una Orden que está elaborado Salud Pública y que estará lista este fin de semana.

La presidenta madrileña ha comparecido en rueda de prensa con el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, tras mantener un nuevo encuentro en la Real Casa de Correos, donde ambos dirigentes han valorado positivamente la decisión del Gobierno de permitir a Madrid cambiar de fase y han abordado el protocolo que regulará las recomendaciones y consejos para toda la población en esta nueva etapa.

“En la primera parte, el confinamiento total de Madrid gracias al esfuerzo de familias, estudiantes, comerciantes y sanitarios hizo posible que se pudiera contener la propagación masiva del virus y ahora hace falta volver a trabajar juntos para que este paso sea un éxito. No podemos bajar la guardia. El virus no ha desaparecido, sigue entre nosotros y ahora es responsabilidad colectiva desde la libertad individual lo que nos puede ayudar a seguir avanzando en las próximas fases”, ha subrayado Díaz Ayuso, insistiendo en que la libertad y la responsabilidad “van de la mano” y que los ciudadanos van a poder vivir “con normalidad”.

Todas estas recomendaciones, como ha explicado la presidenta, tienen como base común el uso de la mascarilla, mantener la distancia de seguridad y las medidas de higiene. En cuanto a las mascarillas, cuyo uso es obligatorio desde este pasado jueves por orden del Gobierno central, la Comunidad de Madrid recuerda que se deben utilizar en lugares donde haya aglomeraciones y no sea posible estar distanciados, ya sea en el trabajo, en la compra, en cualquier espacio cerrado público o en la calle, y siempre que se vaya a coger transporte público.

Como viene recordando la presidenta de la Comunidad de Madrid durante toda la pandemia, es fundamental poner el foco en la población vulnerable, y, especialmente, en los mayores, con medidas, entre otras, de flexibilidad horaria para ir a los comercios. A este colectivo se les aconseja evitar lugares con aglomeraciones, y en el caso de sentarse en un banco, que lo hagan solos o como máximo, una persona en cada extremo.

Pensando en ellos, se sugiere a los supermercados, tiendas y otros establecimientos privados que no hagan esperar a los mayores durante mucho tiempo su turno, creando cajeros rápidos y prestando especial atención por parte de los empleados. Asimismo, se potenciarán las entregas a domicilio de las compras realizadas por estas personas y se identificará claramente en el transporte público la preferencia de asiento para ellos. La Comunidad de Madrid también va a recomendar medidas similares para evitar esperas en las administraciones públicas, estimulando el contacto telemático.

Díaz Ayuso ha explicado que existen una serie de medidas generales dirigidas a la población para la prevención del coronavirus como el lavado de manos frecuente con agua y jabón durante al menos 20 segundos o con solución hidroalcohólica (cada 1-2 horas), evitar tocarse la cara, nariz, ojos y boca, y cubrirse al toser o estornudar con un pañuelo desechable o con el codo. A esto se le añade la recomendación básica de mantener un distanciamiento físico entre personas de aproximadamente 2 metros, en todos los lugares públicos, siempre que sea posible.

También se aconseja desinfectar de forma rutinaria las superficies de contacto, sobre todo, en las zonas comunes que más se tocan, como los interruptores, pomos o teléfonos. Además, el ciudadano tiene que quedarse en el hogar en caso de presentar fiebre o cualquier síntoma de respiratorio y contactar telefónicamente con su centro de salud. En este sentido, deben extremarse las medidas de protección y de limpieza en los domicilios en los que se convive con casos sospechosos y/o confirmados de COVID-19.

En la calle, se pide a los madrileños que contribuyan a conformar un orden similar al de las normas de tráfico: intentar caminar por la derecha de la acera, respetar en todo momento la distancia de 2 metros con las demás personas que estén a su alrededor y si se encuentra con un conocido, evitar el contacto físico y hablar a una distancia mínima, usando correctamente también la mascarilla.

De vuelta a casa, se recomienda usar las escaleras siempre que sea posible, cambiarse de ropa (usar prendas diferentes para salir de casa y para estar en ella), lavarse las manos antes de tocar objetos y superficies de casa, ducharse, así como limpiar las gafas, el teléfono móvil, las llaves y todo lo que haya podido tener contacto con el exterior con toallita y jabón o alcohol de 70°.

En el día a día, hay que evitar compartir objetos de uso personal en el domicilio, lavar la ropa y vajilla con agua caliente a partir 60°, ventilar bien todas las habitaciones de la vivienda todos los días y extremar las medidas de protección y limpieza en el domicilio si convive con casos sospechosos y/o confirmados de COVID-19.
Las sugerencias son idénticas a la hora de aplicar en el lugar de trabajo, donde se debe desinfectar las superficies de contacto (mesas, ordenadores) al menos una vez al día y siempre que haya cambio de turno entre los usuarios y evitar entrar en contacto directo con objetos de manejo masivo (pulsadores, puertas, pomos, registradores de jornada, etc.) cuando sea posible.

Si trabaja de cara al público, y es posible, se aconseja incorporar una barrera protectora. Además, es recomendable mantener abiertas las puertas del establecimiento, con el fin de evitar el contacto con pomos y tiradores de las mismas.

El Gobierno regional sugiere al empresario impulsar el teletrabajo, en especial a la población con alta vulnerabilidad y poner a disposición de los trabajadores facilidades para alcanzar este objetivo. Además, se debe fomentar, siempre que sea posible, el establecimiento de estrategias de escalonamiento laboral del personal o estrategias de división de plantilla con horarios o en días alternos.

El empresario debe también preparar un plan de seguridad en el trabajo específico para COVID-19 (con previsión de mamparas, distancias de seguridad entre los puestos de trabajo, redistribución de espacios, etc.) y facilitar que los profesionales que convivan con casos confirmados o sospechosos se queden en casa, pudiendo realizar teletrabajo mientras permanezcan asintomáticos.

Igualmente, se debe instalar dispensadores de solución hidroalcohólica en las entradas y salidas de los centros laborales, así como en las zonas comunes, y donde y cuando sea posible, mantener abiertas las puertas del establecimiento, con el fin de evitar el contacto con pomos y tiradores de las mismas.

Al hacer la compra, se recomienda verificar que en los establecimientos adoptan medidas de seguridad para evitar aglomeraciones con un máximo de aforo y ayuda en la organización de filas de clientes en espera. También se aconseja que busquen plataformas de comercio electrónico para realizar los pedidos desde casa y que tengan servicio de envío a domicilio o de recogida sin tener que bajar del vehículo con el objetivo de evitar aglomeraciones.

Asimismo, se sugiere que los usuarios puedan lavarse las manos con gel hidroalcohólico al entrar y salir del establecimiento comercial, especialmente si es una gran superficie, que utilicen guantes, y al finalizar la compra depositarlos en la basura y que eviten entrar en contacto directo con los trabajadores. Para intercambiar dinero o una bolsa es preferible dejarla sobre una superficie correctamente desinfectada en lugar de hacer el intercambio directo entre personas. En la medida de lo posible, se recomienda el pago con tarjeta.

En el caso de los bares y restaurantes, además de las mismas medidas recomendadas en términos generales como los dispensadores de solución hidroalcohólica en las entradas y salidas de los locales, las mesas tienen que estar colocadas a la distancia adecuada y el uso de pago con tarjeta de crédito es altamente recomendable.

Además, en la prestación del servicio en comedores y terrazas, los clientes deberán esperar a ser acomodados por el personal del establecimiento (advirtiendo de ello en cartelería si es preciso) y se priorizará la utilización de mantelerías de un solo uso. En el caso de que esto no fuera posible, debe evitarse el uso de la misma mantelería o salvamanteles con distintos clientes, optando por materiales y soluciones que faciliten su cambio entre servicios.

Se evitará el uso de cartas de uso común, optando por el uso de dispositivos electrónicos propios, pizarras, carteles u otros medios similares; los elementos auxiliares del servicio, como la vajilla, cristalería, cubertería o mantelería, entre otros, se almacenarán en recintos cerrados y, si esto no fuera posible, lejos de zonas de paso de clientes y trabajadores; y es recomendable mantener abiertas las puertas.

En este sentido, la Comunidad recuerda que en caso de que algún trabajador se infecte con el coronavirus, el tiempo mínimo de baja son 15 días y las posibilidades de contagio al resto de la plantilla son elevadas, por lo que es un aspecto que se debe tener en cuenta a la hora de preparar el trabajo si aparecen síntomas entre en el personal.

En el transporte público, el Gobierno regional recuerda que no debe usarse en caso de presentar fiebre o cualquier síntoma respiratorio. También se aconseja evitar las horas punta en la medida de lo posible, tocar los pasamanos de las escaleras mecánicas, usar los ascensores y dar preferencia a las personas mayores a la hora de sentarse.

Con los transportistas y entregas a domicilio, hay que evitar mantener contacto directo con el cliente y si tiene que firmar un albarán, pedir que lo haga con su propio bolígrafo. En el caso de que se requiera la firma electrónica, hay que desinfectar con gel hidroalcohólico los dispositivos a usar, tanto antes de la firma como una vez realizada.

En los trabajos en domicilios, se debe respetar la distancia de seguridad, evitar espacios cerrados y con una superficie reducida si hay más personas en ellos, y si el servicio requiere de una estancia por un período de tiempo prolongado, como las reparaciones o instalaciones, hay que pedir al cliente que limpie el área de trabajo antes de comenzar a realizar la actividad.

A la hora de hacer deporte, las recomendaciones son similares a las lanzadas cuando los ciudadanos pudieron salir a la calle por franjas horarias el pasado 2 de mayo. Así, se aconseja mantener un distanciamiento físico entre personas de aproximadamente 2 metros en los paseos, aunque al correr y montar en bici, se debe aumentar la distancia entre personas, a 6 metros aproximadamente. También se recomienda no beber de fuentes públicas y, si es posible, llevar botella de hidratación individual propia.

Igualmente, se aconseja no realizar actividad física en los bancos o aparatos de gimnasia al aire libre de zonas recreativas de los espacios públicos. En cuanto a los centros deportivos, se debe respetar el aforo según recomendaciones de los centros, hacer un uso adecuado de los vestuarios, respetando la distancia social de 2 metros. Las duchas deben ser individuales y con una mampara de separación y es obligatorio el uso de mascarilla de protección por toda persona que se encuentre en la instalación, excepto en espacios personalizados que aseguren las medidas de seguridad.

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, se ha reunido con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, para analizar el paso de la región a la fase 1 a partir del próximo lunes en el proceso de desescalada por la COVID-19. Ambos han valorado positivamente la decisión del Gobierno de permitir a Madrid cambiar de fase y han abordado el protocolo que regulará las recomendaciones y consejos para toda la población en esta nueva etapa. En la rueda de prensa posterior a ese encuentro, celebrada de forma telemática, han coincidido en que estas medidas son para “no dar pasos en falso” y serán la base de una orden que está elaborando el Gobierno de la Comunidad y que estará lista este fin de semana. Incluirá todas las recomendaciones para los ciudadanos, que pasan por el uso de la mascarilla, mantener la distancia de seguridad y medidas de higiene.

Almeida se ha mostrado “orgulloso del comportamiento ejemplar y del coraje con el que los madrileños han afrontado esta situación” y ha recordado que el cambio de fase es un primer paso “pero muy importante de todos los que debemos dar en este proceso de desescalada”. Por eso, ha pedido un esfuerzo más a los madrileños, a los que insta a actuar con responsabilidad y sin bajar la guardia para “poder mirar atrás con orgullo y decir que vencimos a esta pandemia” y para “recuperar la ciudad y la vida que teníamos hace tres meses”.

Almeida ha recordado a las víctimas mortales de esta pandemia provocada por el coronavirus y ha trasladado su “cariño, cercanía, apoyo y comprensión” hacia sus familias. El recuerdo de todas estas víctimas, ha dicho el alcalde, “nos ayudará a construir una sociedad mejor en el futuro”.

El Ayuntamiento de Madrid abre los 19 parques que permanecían cerrados una vez que se ha decretado la fase 1 de desescalada en la Comunidad de Madrid. Retiro, Fuente del Berro, Capricho, Quinta los Molinos, Sabatini, Juan Carlos I, Juan Pablo II, Viveros Casa Campo, Viveros Estufas, Rosaleda, Valdebebas, Finca Tres Cantos, Oeste, Oriente, Dehesa de la Villa, Madrid Río, Casa de Campo y Lineal del Manzanares abren desde este lunes, 25 de mayo. Por su parte, el parque de Torre Arias abrirá en su horario habitual a partir del martes 26 de mayo. Las zonas infantiles y deportivas de todos ellos permanecerán balizadas impidiendo el acceso.

Estos parques, de carácter histórico y singular, se han mantenido clausurados para evitar aglomeraciones y ahora se suman a las zonas verdes y ajardinadas de la ciudad que están operativas desde el pasado 8 de mayo. El Ayuntamiento de Madrid recuerda la necesidad de salvaguardar la distancia entre personas frente a posibles contagios de la COVID-19 y agradece la responsabilidad ciudadana.

El Área de Medio Ambiente y Movilidad, que dirige Borja Carabante, mantiene las restricciones a los vehículos en 36 tramos de vía para que los madrileños dispongan de 19,4 kilómetros y 235.000 m2 extra durante las fases de desescalada en las que tienen autorizados los paseos y las actividades deportivas al aire libre.

Seis de los 36 tramos que se cortan superan el kilómetro de extensión. Se trata del paseo de la Castellana (1.656 metros); avenida de Menéndez Pelayo (1.620 metros); calle Arturo Soria (1.490 metros); calle Valmojado (1.260 metros); avenida Arcentales (1.060) y avenida de Asturias.

Este plan excepcional entró en vigor el sábado, 9 de mayo, y será efectivo durante varios fines de semana y festivos de 8:00 a 22:00 horas. Más información sobre los cortes al tráfico en este enlace.

El delegado de Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, ha anunciado que el Ayuntamiento de Madrid recuperará el 90 % de la oferta habitual de autobuses de la Empresa Municipal de Transportes (EMT). Así lo ha señalado en su visita a las instalaciones de la empresa en Sanchinarro, donde ha comprobado cómo continúa la desinfección de los autobuses públicos. Carabante ha manifestado que solicitará formalmente esta petición al Consorcio Regional de Transportes de Madrid, que es el organismo con competencia para regular la oferta del servicio de autobús en la capital.

Como ha explicado el delegado de Medio Ambiente y Movilidad, esta semana se ha producido un importante aumento de viajeros en la red de la EMT, llegándose a registrar incrementos del 15,9 % respecto a la semana anterior y es necesario afrontar la paulatina desescalada con las máximas medidas de seguridad. Por esta razón, el Consistorio pedirá que la EMT pueda volver a poner en servicio, al menos, el 90 % de su oferta.

Carabante ha visualizado en las instalaciones de la EMT la campaña audiovisual ‘Viaja seguro en bus’ que desde el próximo lunes verán los madrileños en las pantallas situadas a bordo de los autobuses de la empresa pública, en su exterior, en redes sociales del Ayuntamiento y de la EMT y en medio centenar de mupis digitales situados en marquesinas de la ciudad.

Esta campaña muestra a los ciudadanos todas las medidas sanitarias y de seguridad que se llevan a cabo en los vehículos del organismo autónomo para evitar los contagios frente a la COVID-19, desde la limpieza y desinfección diaria de toda la flota hasta la obligatoriedad del uso de la mascarilla por parte de los viajeros, la recomendación de evitar el pago en efectivo o la necesidad de mantener la distancia interpersonal respetando los asientos habilitados para ello en el interior del autobús.

Durante una reunión de trabajo, el gerente de la empresa municipal, Alfonso Sánchez, ha expuesto el plan de desescalada en el que la EMT lleva semanas trabajando, un completo informe de todas las medidas puestas en marcha para afrontar la situación posterior a la crisis sanitaria en consonancia con las directrices de las autoridades competentes. El proyecto está basado en cuatro pilares: garantizar y mantener la salud y seguridad tanto de trabajadores como de usuarios, garantizar la prestación de los servicios públicos que la EMT tiene encomendados y recuperar la confianza en el uso del transporte público.

El plan de desescalada afecta a todos los servicios, autobús, BiciMAD, Teleférico, servicio de grúa y aparcamientos y regula el conjunto de las áreas operativas de la empresa municipal.

Carabante ha comprobado en el centro de operaciones de Sanchinarro el plan de señalización específica que establece aforos máximos según las zonas para garantizar la seguridad y salud de los trabajadores. Después ha podido ser testigo de cómo se realiza el proceso de limpieza y desinfección de un autobús mediante la técnica de nebulización con virucidas, labores que se realizan diariamente en las instalaciones de la EMT para todos los autobuses que salen de servicio.

La Comunidad de Madrid ha recibido su decimotercer avión, el tercero esta semana, cargado con material sanitario ante la situación por el COVID-19 y que ha sido gestionado por la presidenta del Ejecutivo regional, Isabel Díaz Ayuso. El Gobierno madrileño supera así las 800 toneladas en suministros, por vía aérea, para su uso por profesionales sanitarios en su trabajo con pacientes de coronavirus o para la población ante el proceso de desescalada. La carga de este vuelo matinal, 33 toneladas, irá dirigida a la reposición en los hospitales madrileños.

Los trece fletes hasta ahora alcanzan los 37 millones de unidades entre mascarillas, trajes y gafas de protección, guantes de nitrilo, batas de aislamiento médico o calzas, junto a otro tipo de material como monitores para UCI y camas hospitalarias.

El decimotercer avión de la Comunidad de Madrid ha aterrizado sobre las 08.30 horas en el aeropuerto de Madrid Barajas-Adolfo Suárez, procedente de China, con 1,8 millones de unidades de material. En concreto, ha transportado hasta la capital exclusivamente mascarillas KN95.

El avión, un modelo Boeing 777, es el tercero gestionado por la Comunidad de Madrid que aterriza en Barajas durante esta última semana. El anterior, que fue el duodécimo, arribó la madrugada de este lunes con 92 toneladas de suministros en sus bodegas: 1,8 millones de unidades de mascarillas KN95, 2,8 millones de guantes de nitrilo y casi 40.000 trajes de protección EPIs.

El primer vuelo con material sanitario para los hospitales madrileños procedente de China llegó a la capital hace menos de dos meses, el pasado 2 de abril. A éste le siguieron doce aviones más los días 5, 12, 14 y 28 de abril, 2, 8 de mayo, mientras que el 9 de mayo arribaron dos, uno de mañana y otro de tarde, uno más al día siguiente, uno más el día 18 y otro la madrugada del pasado lunes, junto al de hoy viernes.

La Comunidad de Madrid tiene prevista, en breve, la llegada de nuevos vuelos con suministros de todo tipo de material sanitario para su distribución y seguir protegiendo a los profesionales que trabajan ante el COVID-19 y, también, para su reparto entre la población de cara al proceso de desescalada.

La Comunidad de Madrid ha recibido por la noche el segundo avión del día cargado con material sanitario para afrontar con seguridad la lucha contra el COVID-19 en los hospitales de la región. Se trata del decimocuarto vuelo gestionado por la presidenta del Ejecutivo madrileño, Díaz Ayuso, y el cuarto que aterriza en el aeropuerto de Madrid Barajas-Adolfo Suárez en una semana.

El aparato, un Boeing 777 de carga de Qatar Airways, ha llegado a la capital de España procedente de China y ha transportado en sus bodegas 88,8 toneladas de suministros sanitarios. El flete está compuesto por 2,8 millones de unidades de mascarillas KN95 y 128.000 de guantes de nitrilo.

La Comunidad de Madrid, gracias a este segundo vuelo con apenas 14 horas de diferencia, suma ya cerca de 950 toneladas de material sanitario recepcionado desde el aterrizaje del primer avión hace menos de dos meses en Barajas. El aparato ha arribado al aeródromo madrileño procedente de China sobre las 22.00 horas. Como es habitual, se ha puesto en marcha el procedimiento de descarga, transporte, almacenaje, clasificación y posterior distribución para la entrega y reposición de material en los hospitales madrileños.

La Comunidad de Madrid tiene previsto seguir recibiendo nuevos aviones con material sanitario para garantizar en todo momento que los profesionales de la región cuentan con los equipos necesarios en su trabajo ante el COVID-19.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, se ha reunido con el presidente de Microsoft Europa, Ralph Haupter, y con la presidenta de Microsoft España, Pilar López, para analizar la colaboración que ha mantenido el Gobierno regional con la compañía durante la pandemia del COVID-19 a la hora de poner en marcha iniciativas tanto en el ámbito educativo como en el sanitario para mejorar los servicios a la ciudadanía. En el encuentro también ha estado presente el consejero de Educación y Juventud, Enrique Osorio; y el consejero de Economía, Empleo y Competitividad, Manuel Giménez, con el que vienen abordando la posibilidad de poner en marcha plataformas de teletrabajo para pymes y cursos de formación de habilidades digitales en un entorno online y gratuitos.

En la reunión, Díaz Ayuso ha abordado el funcionamiento de e-learning, una plataforma de educación a distancia en la que ya viene trabajando la Consejería de Educación y Juventud con Microsoft, y que ha permitido en las últimas semanas conceder acceso a 600.000 alumnos y 35.000 profesores. La Consejería de Sanidad, por su parte, ha desarrollado junto a la empresa la plataforma Info Familiares con el objetivo de proporcionar a los allegados de pacientes ingresados información adicional de su estado a la que les dan personalmente los profesionales sanitarios. La iniciativa está en fase piloto en el Hospital Universitario del Henares, en el Hospital Universitario Infanta Sofía y en Hospital Universitario Puerta de Hierro Majadahonda.

La Comunidad de Madrid reclama que el Gobierno central realice las transferencias no reembolsables y sin condiciones anunciadas de cara a que las autonomías puedan hacer frente al coronavirus. Asimismo, y aunque todavía no se han establecido los parámetros definitivos que regirán el reparto de estos fondos, el Gobierno regional apoya la propuesta inicial de que éste se haga en función de los gastos derivados del COVID-19.

Así lo ha explicado el consejero de Hacienda y Función Pública, Javier Fernández-Lasquetty, durante su comparecencia en la Asamblea de Madrid, donde ha informado sobre la gestión y las medidas adoptadas desde su área para hacer frente a los efectos de la crisis del COVID-19.

En este sentido, ha recordado que “la Comunidad de Madrid ha sufrido especialmente la emergencia sanitaria y las consecuencias económicas aparejadas a ella”. Por ello, ha alertado de la necesidad de que la actividad económica se reactive lo antes posible ya que, en el caso del escenario más pesimista, podría implicar una caída del PIB del 17,8%, la pérdida de más de un millón de puestos de trabajo y una recuperación lenta y tardía.

El consejero ha hecho un repaso al impacto que ha tenido la crisis sanitaria en las cuentas regionales y que, hasta el mes de abril, ha supuesto un coste de 610,4 millones de euros, de los cuales 527,4 proceden específicamente de gasto sanitario o sociosanitario.

A todo ello, habría que sumar, según ha detallado Fernández-Lasquetty, una caída “de los ingresos globales de 191 millones de euros”, ya que la recaudación de los impuestos cedidos y propios durante los cuatro primeros meses del año alcanzan los 548 millones, un 16,6 % menos que en el mismo período de 2019.

De esta forma, “el impacto total del COVID-19 en el presupuesto, hasta cierre de abril, se eleva a 801,4 millones”, sumando el efecto en las cuentas con la pérdida de ingresos. En este sentido, el consejero ha explicado que para el conjunto de 2020, y siempre y cuando no haya nuevos rebrotes, “calculamos un impacto global de 2.737 millones de euros”, lo que supone “el 13,45 % del presupuesto actual”.

El titular de Hacienda y Función Pública ha destacado que desde el comienzo de la crisis “las comunidades autónomas hemos afrontado los gastos extraordinarios recurriendo casi en exclusiva a fondos propios”, y ha apuntado que en el caso de Madrid “hasta el momento hemos recibido sólo 109,9 millones de euros. No obstante, si descontamos los 139,5 millones de euros que el Gobierno nos ha quitado por las políticas activas de empleo, al final la operación arroja un saldo negativo para Madrid de 29,6 millones”.

Asimismo, ha recordado que “el resto de los recursos que hemos recibido no son más que un dinero adelantado que ya pertenecía a las administraciones regionales y que íbamos a percibir de cualquier manera, con virus o sin virus”. A ellos, se suman las distintas operaciones financieras llevadas a cabo con entidades y organismos externos, dentro de los límites de endeudamiento autorizados por el Consejo de Ministros. Así, ha citado la primera emisión en España de un Bono Social Sanitario formalizada por Mapfre, o los préstamos bilaterales con el Banco de Desarrollo del Consejo de Europa y el Banco Europeo de Inversiones (BEI) para gasto sanitario.

Fernández-Lasquetty también ha hecho un repaso de las principales líneas de actuación llevadas a cabo por el Gobierno regional vinculadas a la crisis, como la cobertura a las consejerías para que pudiesen contratar personal (en el caso de Sanidad ha sido de 11.030 nuevos contratos y en la Agencia Madrileña de Atención Social de 2.649).

Además, se ha impulsado el teletrabajo entre los empleados públicos alcanzado al 36,2 % de los efectivos humanos y, de cara a los ciudadanos, se han dictado diversas normas para facilitar la agilización de trámites ordinarios en los procedimientos administrativos, así como moratorias en la presentación de declaraciones y pago de impuestos cedidos y de gestión propia. Estos plazos se prolongarán hasta que se levante el estado de alarma sin recargos ni penalizaciones.

Por último, el consejero ha agradecido a los ciudadanos y empresarios que han colaborado económicamente en la lucha contra esta enfermedad realizando donaciones para las necesidades sanitarias a través de la iniciativa “Donamadrid”. Hasta la fecha, ha destacado, “hemos recibido más de 19 millones de euros de un total de más de 9.500 donantes, de los cuales 854 son de fuera de Madrid.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha anunciado la incorporación del teletrabajo a la organización laboral de los empleados públicos de la Administración regional. Así lo ha adelantado tras mantener una reunión por videoconferencia desde la Real Casa de Correos, sede del Gobierno regional, con varios trabajadores que están desempeñando sus funciones desde sus domicilios por las restricciones a raíz de la declaración del estado de alarma ante el COVID-19.

Diaz Ayuso ha detallado que ya se han iniciado los contactos con los representantes sindicales de cara a ir perfilando esta nueva figura laboral, que tiene como principales objetivos facilitar la conciliación de la vida profesional, personal y familiar; motivar y optimizar el clima laboral; además de incrementar el rendimiento y modernizar la organización del trabajo en la Administración autonómica madrileña.

De esta manera, se estudiará en cada caso que esta modalidad de trabajo sea compatible con las necesidades del servicio, y estará sometida a un seguimiento y evaluación de las actividades desarrolladas.

Durante el encuentro telemático con empleados públicos, al que también ha asistido el consejero de Hacienda y Función Pública, Javier Fernández-Lasquetty, se ha hecho balance de los principales resultados obtenidos en materia de teletrabajo durante estos meses de confinamiento.

De esta forma, se ha destacado que más de un tercio de los empleados públicos de la Administración regional (36,2) están en la actualidad realizando sus tareas laborales diarias desde sus hogares. Este alto porcentaje supone 60.986 trabajadores de un total de 168.413.

Sin embargo, esta cifra se dispara a cerca del doble (61,34%) si se excluye a los 80.796 trabajadores públicos de los hospitales, Atención Primaria y SUMMA 112, que están desarrollando sus funciones de manera presencial para combatir la pandemia por el COVID-19.

En este sentido, el Gobierno que preside Díaz Ayuso comenzó a tomar medidas para facilitar el teletrabajo desde el pasado 10 de marzo, con anterioridad a la declaración del estado de alarma por el Gobierno central. La medida se adoptó para así facilitar la conciliación de los trabajadores que tuvieran que cuidar de sus hijos por el cierre de los centros educativos anunciada el día 9 de ese mes.

Posteriormente, el 13 de marzo, se emitió una resolución por parte de la Dirección General de Función Pública para regular el trabajo a distancia de los empleados públicos, como consecuencia de la situación y evolución del coronavirus, primando en todo momento la continuidad del Servicio de la Unidad Organizativa.

Díaz Ayuso ha subrayado, especialmente, el esfuerzo en tiempo récord desplegado por la agencia Madrid Digital para poder dotar de los medios necesarios a los empleados públicos que están ejerciendo sus funciones desde sus casas.

De esta forma, y desde el inicio de la crisis sanitaria, la Comunidad de Madrid ha entregado a sus trabajadores equipos portátiles (ordenadores, smartphones y tabletas electrónicas), así como más de 150.000 licencias y dispositivos para facilitar la conectividad, la documentación en la nube y el trabajo colaborativo de forma remota.

Además, a todas estas medidas se une el refuerzo del registro electrónico, que ha multiplicado por 10 su capacidad de acceso, y al que se han incorporado una sala de espera virtual. Con estas medidas se pone como objetivo poder atender con mayor fluidez a las personas que realizan cualquier tipo de trámite ordinario de forma no presencial y dar una respuesta eficaz a todas aquellas que han solicitado las distintas ayudas que se han puesto en marcha para hacer frente a los efectos de la crisis.

CCOO considera que la Comunidad de Madrid pasa a la Fase 1 de desescalada con muchas dudas por las importantes carencias sanitarias que ha detectado. Según el sindicato, la región pasará a la siguiente fase "por los pelos" debido a la mala gestión de la Consejería de Sanidad madrileña, que se ha caracterizado por el retraso en adoptar las medidas y una "propensión a los anuncios públicos de actuaciones que luego se materializan tarde, mal o nunca".

En esta línea sitúan el anuncio hecho hace una semana por el consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, en el que comunicaba la contratación de 1.000 profesionales entre Atención Primaria (685) y Salud Pública (400 rastreadores), y el diseño de un plan para la recuperación progresiva de la actividad asistencial para permitir la atención de pacientes COVID-19 y pacientes del resto de patologías.

Para el secretario general de CCOO Madrid, Jaime Cedrún, una buena noticia como cambiar de fase se convierte en "un factor más de incertidumbre" por la continuidad de carencias en Atención Primaria, en Salud Pública y en la capacidad de rastrear el contagio. "No vale la presión política ni el patético recurso a la justicia –continúa Cedrún-, hay que hacer los deberes que no están hechos. Esta es la garantía para recuperar la actividad social y económica en un entorno seguro que impida el rebrote que nos puede mandar al principio de la pandemia", ha recriminado.

Sin embargo a día de hoy, según Rosa Cuadrado, secretaria general de CCOO Sanidad Madrid, "ni conocemos esos planes funcionales, ni las necesidades de reforzar las plantillas de cada centro, ni cuáles son los efectivos con los que va a contar la Dirección General de Salud Pública para el rastreo de nuevos casos".

A juicio de la máxima responsable de CCOO Sanidad Madrid, la realidad es que hoy, al igual que hace 15 días, seguimos teniendo los Servicios de Urgencia de Atención Primaria (SUAP) y 74 consultorios cerrados, y multitud de incertidumbres sobre cómo va a afrontar la Sanidad madrileña esta nueva etapa. Una desescalada que se hará arrastrando, desde antes de la pandemia, importantes carencias sanitarias, con déficit de camas por habitante, una Atención Primaria bajo mínimos y una Salud Pública prácticamente desmantelada.

Responsabilidad. Es la principal valoración que hace SATSE Madrid, desde el punto de vista sanitario, sobre el paso de la Comunidad de Madrid a la Fase 1 de desescalamiento.

Desde el Gobierno regional se ha hecho un llamamiento a la responsabilidad de los ciudadanos para cumplir las normas sanitarias y evitar un nuevo repunte del Covid-19. Desde SATSE Madrid se hace ese mismo llamamiento al Gobierno y se le pide responsabilidad para que dote correctamente las plantillas enfermeras, principalmente, las de los centros de salud, incrementando sustancialmente sus plantillas y facilitando el acceso a EPIs y material sanitario, que sigue siendo escaso en muchos centros.

Desde el Gobierno regional se ha anunciado la contratación de 200 nuevas enfermeras para reforzar los centros de salud. Cifra “anecdótica” si tenemos en cuenta que Madrid cuenta con 430 dispositivos de Atención Primaria. Este mal llamado refuerzo servirá, como mucho, para suplir las bajas producidas por Covid-19 entre los profesionales de Enfermería, no para ampliar las actuales plantillas, muy deficitarias.

Recordar mientras que en otras CCAA, los Gobiernos se han preocupado por aumentar las plantillas de Enfermería, en Madrid, que es la más deficitaria en cuando a enfermera/habitante de todo el Estado, este incremento no se ha producido. Desde SATSE Madrid se pide responsabilidad al Gobierno para que, cuanto antes y con las debidas garantías, ponga en funcionamiento toda la Atención Primaria ya que siguen siendo muchos los centros de salud cerrados y todos los Servicios de Urgencia de Atención Primaria (SUAP).

De igual forma, se pide responsabilidad y no ir a contracorriente y aumentar las plantillas de los denominados ‘rastreadores’ para evitar nuevos brotes, incorporando enfermeras/os en estos equipos por tener éstas el perfil idóneo para desempeñar esta labor. Todas las CCAA han aumentado significativamente sus plantillas enfermeras en Primaria, Madrid no. Todas las CCAA han incorporado y puesto en manos de Enfermería la detección y control de nuevos casos, Madrid no. Enfermería no podría asumir un nuevo repunte del Covid-19.

“No sabemos si el Gobierno de Díaz Ayuso conoce realmente el papel que desempeñan los profesionales de Enfermería en el Sermas, más allá de haber sido el colectivo que ha liderado la atención sanitaria en la Comunidad durante los dos últimos meses”, indican desde el Sindicato de Enfermería, SATSE en Madrid.

La región cuenta, en Primaria, con el menor número de enfermeras por habitante de todo el Estado y, sin embargo, su Servicio de Salud es de los que menos contratos ha realizado para este ámbito asistencial, prioritario según la OMS para iniciar la fase de normalización”.

Primero desde el Gobierno se afirmó que se iban a contratar unas 380 profesionales para los centros de salud, ahora que serán 200 y que progresivamente se ampliará aunque pensamos que no va a ser así. Con esta cifra, calificada de muy escasa por SATSE Madrid, no podrán reforzarse la gran mayoría de los centros de salud ya que la región cuenta con 430 dispositivos de Atención Primaria.

SATSE Madrid reclama que deberían contratarse, al menos, unas 1.000 enfermeras más para reforzar el ámbito asistencial que ha de liderar la normalización. También se afirmó desde el Gobierno regional que iban a contratar 400 rastreadores, aunque finalmente serán 175 y creemos que, de haber alguna enfermera, serán muy pocas a pesar de que tienen el perfil idóneo para desempeñar esta labor.

En el resto de Comunidades Autónomas se ha pensado en la Enfermería como el referente para realizar la labor de rastreo de posibles nuevos casos, mientras en la Comunidad de Madrid se nos ignora. “Vamos, otra vez, a contracorriente respecto al resto de regiones españolas”.

En Baleares ya se sabe que serán 150 rastreadoras, de las que, al menos, 105 son enfermeras. En la Comunidad Valenciana, la Conselleria de Sanidad va a contratar a 600 enfermeras para realizar el rastreo de los contactos de los nuevos positivos y en la mayoría de las regiones (Euskadi, Aragón, Andalucía,…) cuentan con enfermeras para realizar las labores de rastreo, reforzando sus plantillas con profesionales de Enfermería. Todas estas regiones cuentan, además, con más enfermeras por habitante que nuestra región por lo que no comprendemos cómo se va a hacer una desescalada con garantías en Madrid.

“La sanidad madrileña está aletargada”, afirman desde SATSE Madrid. Los hospitales funcionan a medio gas, la Atención Primaria no ha avanzado desde el inicio de la pandemia. No se dan citas, no conocemos los protocolos, no se ha reforzado la plantilla a pesar de que las bajas por Covid han sido numerosas, muchos recursos asistenciales siguen cerrados en Primaria. Se está improvisando sobre la marcha y eso no es una buena noticia desde el punto de vista sanitario.

Lo que sí saben las enfermeras madrileñas es que el Gobierno de Díaz Ayuso quiere, ya que lo ha repetido una y otra vez, reactivar la economía. “Si se produce un nuevo rebrote piensa que allí estarán, otra vez, las enfermeras y enfermeros para solucionar el problema. Lo que no quiere ver es que estamos agotadas física y mentalmente y no seremos capaces de hacer un nuevo sobreesfuerzo como el que ya hemos realizado”.

“No queremos el aplauso y las buenas palabras de los políticos. Queremos hechos y que se refuercen las plantillas. Que se contrate a enfermeras, enfermeras especialistas y fisioterapeutas, que se nos doten de los EPis y el material suficiente para que podamos ofrecer la sanidad que queremos y no podemos ofrecer”, indican desde SATSE Madrid.

“No nos merecemos cómo nos están tratando, continúan. En Madrid hemos estado en primera línea, sin libranzas, sin poder abrazar a nuestros familiares más queridos por miedo a contagiarles y, ahora, nos dicen que no nos merecemos descansar (si no hay contrataciones no podremos hacerlo ya que las plantillas son exiguas) y que tenemos que seguir trabajando en condiciones precarias. Madrid necesita pasar de Fase pero las enfermeras y enfermeros se preguntan ¿A qué precio, al nuestro?


Fuente:
eltelescopiodigital.com