La negociación como vía de resolución de conflicto

Ante un conflicto de intereses, no sólo existe la vía judicial, hay otras soluciones más recomendables como son el arbitraje, la mediación, la conciliación o la negociación


Estas técnicas son cada vez más utilizadas, e incluso hay procedimientos judiciales que obligan a recurrir a ellos con anterioridad a plantear la demanda.

Aunque todos podríamos dar una definición de conflicto, podríamos decir que es la situación en la que varias partes tienen diferencias entre ellas por intereses comunes con los que, en ese momento, no están conformes por ser incompatibles entre sí.
Como solución, hoy proponemos la negociación, que es una herramienta útil tanto profesional como personalmente, que requiere una serie de técnicas y estrategias para lograr un resultado satisfactorio. Su gestión está muy influenciada por las condiciones de las ofertas que se puedan ofrecer, y el poder de negociación que las respalde.

En primer lugar, es esencial la escucha activa, para lograr conocer el objetivo final que tiene la parte, resulta esencial llegar a conocer al máximo lo que la otra parte desea, debemos crear un ambiente de confianza y preguntar todos los detalles a las demás partes involucradas para tener el mayor conocimiento posible sobre el posicionamiento de todos.

Será necesario conocer nuestros recursos, los límites de nuestras propuestas, que deben ir acompañadas de la visualización positiva para las demás partes, es decir, será imprescindible transmitir las ventajas de las propuestas planteadas en beneficio de todos.

Y para todo ello, se deben exponer las propuestas con claridad, sabiendo qué cambios se pueden producir de antemano para llevar a la negociación las opciones alternativas ya previstas, y colaborar en la creación del acuerdo.

Recomiendo tratar en primer lugar los puntos más fáciles de acuerdo, haciendo concesiones donde se puedan realizar, dedicando todo el tiempo que sea necesario.

Una vez que se llegan a cerrar todos los puntos, se debe elaborar un documento que formalice el mismo, que contenga los datos de los interesados, los antecedentes, las valoraciones realizadas por las partes y la solución que se pactan para las mismas, con las consecuencias de su incumplimiento.

Si fuese necesario, incluso se puede elevar a escritura pública por un pequeño coste, que constituya título ejecutivo, para garantizar que, si alguna parte incumple el acuerdo, se le podrá reclamar directamente ante el juez, para que adopte las medidas acordadas.

Todo esto que parece muy teórico, lo hacemos cuando compramos cualquier cosa, con mayor o menor intensidad. Si repasamos lo expuesto, veremos que son técnicas que usamos muchas veces cuando compramos o vendemos algo, de ahí que todos tenemos desarrolladas ciertas capacidades de negociación, sólo necesitamos acudir con más interés a ellas frente a conflictos, por muy elevados o complejos que sean.

Ignacio Espinosa
Hermosilla Abogados