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¿Es malo ponerse bizco?

¿Es malo ponerse bizco?

Oftalmólogos consultados dijeron que no, en absoluto

A quien no le han dicho de pequeño alguna vez: ¡Si pones los ojos bizcos te vas a quedar así! Siempre ha existido la creencia que cuando un niño pone bizcos sus ojos, y lo hace en repetidas ocasiones, llegará un momento en que se quedarán así para siempre. También se solía decir que quedariamos bizcos si mientras los poníamos así nos daba una corriente de aire. Según cuentan los oftalmólogos todo esto es totalmente falso y no tiene ningún fundamento científico.

El estrabismo es la desviación del alineamiento de un ojo en relación al otro, impidiendo fijar la mirada de ambos ojos al mismo punto del espacio, lo que ocasiona una visión binocular incorrecta. Cuando el estrabismo es congénito o se desarrolla durante la infancia, puede causar ambliopía, patología en la cual no existe un correcto desarrollo de las estructuras neurológicas responsables de la visión, motivo por el cual, cuando se llega a la edad adulta, pese a corregirse la patología que dio origen a la ambliopía (estrabismo, vicio de refracción, etc) la visión con el ojo ambliope es insuficiente, no pudiendo ser corregida con tratamiento alguno. La ambliopía es reversible durante la infancia y ocasionalmente la adolescencia con medidas terapéuticas adecuadas, que para el estrabismo suelen ser el tratamiento con parches y eventualmente el uso de lentes.

Los pacientes con estrabismo deberían examinarse lo más pronto posible para permitir el buen desarrollo de la visión binocular. Ningún niño es demasiado joven para ser examinado y el cuidado temprano puede impedir problemas que más tarde no pueden ser corregidos. El tratamiento es más efectivo cuando se comienza antes. Después de los 7 años, las posibilidades son más pobres.