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El desarrollo del gato: Apego

El desarrollo del gato: Apego

Durante las primeras 48 horas posparto la madre se apega a sus cachorros, existe una variabilidad en tiempo, sobre todo en hembras primíparas, muchas de ellas muestran una dificultad para cuidar cachorros, son poco pacientes, inquietas, torpes y hasta pueden llegar a lesionar a los bebes. Es importante crear un ambiente propicio para que el apego se lleve a cabo de la mejor manera posible, evitando cualquier manejo estresante de la madre en particular dentro de esos dos días.

El apego del cachorro es más tardío, cuando ya ha comenzado la maduración sensitivo-motora y cerca del día 15. De todas maneras no resulta impreciso situarlo dentro de las dos primeras semanas, debido que la ausencia de la madre produce un estado de ansiedad con agitación y vocalizaciones por parte de los bebes (estrés). Antes de eso podemos considerar conductas instintivas basadas en termotactismo. Los estudios de P. Pageat y C. Beata han demostrado la importancia de las feromonas en el apego. Se han aislado feromonas de apaciguamiento en los pezones de hembras lactantes (incluidos seres humanos), ello explicaría el efecto tranquilizador y estabilizador de la madre hacia los cachorros. De la misma manera, se ha podido tratar el deficiente apego de la madre a sus hijos por medio del uso de feromonas, quedando de manifiesto, la importancia de la comunicación química en este proceso.


Estas primeras dos semanas, con respecto al apego, son similares para perros y gatos. Pero, a diferencia de los primeros, los gatitos, una vez desapegados no necesitan un nuevo ser de apego para completar su maduración. La falta de esta segunda impronta, importantísima en el perro, explicaría por qué sólo algunos gatitos criados con biberón, sean capaces de desarrollar un hiperafecto primario. Se trata de una patología de comportamiento desarrollada debido a la falta de desapego y caracterizada por un estado ansioso que se manifiesta cuando la persona de apego se aleja.

Sociabilización del gato con el humano:

De lo anteriormente planteado, se desprende que el período de sociabilización del gato es más precoz y más corto que en el perro. El estudio realizado por Karsh (1984) demostró experimentalmente que es óptima dentro del fin de la segunda semana y la séptima, y su duración total es desde el principio de la segunda hasta el fin de la octava. Es muy importante considerar en la práctica los factores que influyen en este proceso, sobre todo basándose en la etología de la especie.

Factores que influyen en la sociabilización con el humano:

• El suministrar alimento no es suficiente para lograr una sociabilización efectiva, sólo evita el comportamiento de huida pero no necesariamente, el gato, va a buscar el contacto que el propietario desea.
• La manipulación de la hembra gestante aumenta la tolerancia de los gatitos al contacto.
• Las manipulaciones “gentilmente estresantes” de los gatitos durante un tiempo de 40 minutos diarios favorecen la sociabilización, no habiendo diferencia superados los 60 minutos diarios en los resultados obtenidos (Karsh, 1984).
• El número de personas que tienen contacto con los gatitos: a mayor cantidad de gente, gatitos menos miedosos.
• La presencia de la madre durante los contactos disminuye el estrés de los cachorros.
• Una madre sociabilizada favorece la sociabilización de su cría.
• El número de gatitos de la camada, una camada numerosa se socializa mejor.
• El factor humano, la personalidad del individuo que tiene contacto con los gatitos parece intervenir considerablemente, aunque su influencia no es bien conocida (Geering, 1986).
• El medio ambiente: uno hipo-estimulante produce animales más miedosos con mayor dificultad de lograr una buena sociabilización.
• El carácter individual de los gatitos: factor nada despreciable, algunos gatos prefieren los juegos y otros los contactos. Con respecto a esto, muchos han mencionado el carácter del padre y la genética, pero nunca se han presentado estudios concluyentes que lo demostraran.


Hasta aquí, lo que corresponde a sociabilización primaria, esto puede ser mantenido y hasta mejorado con posteriores manejos, como:

• Manipulaciones posteriores en los primeros dos años.
• Cantidad de gatitos adoptados en el hogar. Se observo que en gatitos de 3 a 5 meses adoptados de a dos, tienen la mitad de interacciones con sus propietarios que adoptados individualmente.
• Personalidad de los propietarios: esta es una variable difícil de cuantificar pero innegable en sus resultados finales, es una observación que puede realizar cualquier clínico con sus pacientes y podrá observar que hay personas que difícilmente tienen gatos con problemas de sociabilización, independientemente de las condiciones del animal al momento de la adopción.
• Calidad de los contactos: esto también depende de las características individuales de los gatos, hay individuos que son muy susceptibles al estrés y muchas veces desarrollan fobias que empeoran o dificultan una buena calidad de sociabilización.

Sociabilización intraespecífica:

En términos generales, pocas veces se tiene en cuenta, pero resulta importante al momento de ingresar un nuevo animal al hogar. Se puede establecer un período de sociabilización intraespecífica desde la segunda a la cuarta semana y se superpone con el período de sociabilización interespecífica. Ambas sociabilizaciones están íntimamente ligadas y la primera facilitaría a la segunda.

Turner, en el Waltham Book of Human-Animal interactions (1995), propone que la sociabilización intraespecífica es mejor en gatitos que provienen de una camada numerosa, y si queda en contacto con sus hermanos hasta la edad de 10 semanas, siendo preferible 12 semanas, sumado a contactos positivos con adultos.

Posiblemente no tomará en cuenta las condiciones experimentales en un medio hipo-estimulante y debido a ello desprende una duración tan larga de dicho período.



Persistencia del comportamiento lúdico:

El juego social comienza a partir de la semana 4ª y se mantiene hasta las 14 a 16 semanas, disminuyendo paulatinamente desde ese momento (finalizan con el desapego final de la madre en condiciones naturales). Los juegos individuales, comienzan a la 6ª semana y se puede ver ya secuencias completas a partir de las 7 a 8 semanas coincidiendo con el fin del desarrollo sensitivo-motor, además, se mantienen con una mayor intensidad en el animal adulto.

Debido a la marcada presencia del comportamiento lúdico en esta especie, los juegos han sido ampliamente estudiados y en un trabajo de Beaver, clasifica a los juegos sociales en 8 secuencias y a los individuales en 4 secuencias, estas últimas, guardan correlación a actitudes predatorias (atrapar a un ratón, saltar sobre un pájaro, perseguir a una presa y sacar a un pez del agua).

Existen dos líneas de estudio con respecto a los juegos individuales, la primera sostiene que son un comportamiento infantil y tratan de probarlo correlacionándolo con las succiones realizadas por los gatos a sus propietarios. La segunda, un poco más avanzada, se basaría en la teoría del “sobremayoreo de energía vital” (Herbert Spencer), consideraría entonces, los juegos con objetos de los gatos de compañía como una liberación de energía acumulada debido a la frustración por la falta de los verdaderos comportamientos de predación.

Lau Lagun