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Los vencejos, los más afectados por la ola de calor

Los vencejos, los más afectados por la ola de calor

Según la CAM, más de mil de ellos han sido rescatados por los vecinos

Desde la Comunidad de Madrid extremamos la atención a la fauna urbana, especialmente a las aves, que se han visto afectadas por la reciente ola de calor que -entre el 27 y el 28 de junio- elevó las temperaturas por encima de 40 grados en la región y que, previsiblemente, volverá a repetirse este fin de semana.

Los más afectados en estas situaciones son los pollos de aves de pequeño tamaño, que saltan de los nidos a causa del calor extremo. Los que son recogidos por los ciudadanos son trasladados a los diferentes centros de recuperación de fauna de Madrid, como el Centro de Recuperación de Animales Silvestres (CRAS) de la Comunidad de Madrid, gestionado por el Gobierno regional.

Estos centros tienen como finalidad la protección y recuperación de la fauna autóctona, mediante el cuidado, mantenimiento, recuperación y posterior devolución al medio natural de los animales ingresados. A lo largo del año, los ingresos se deben a diferentes causas como colisiones, electrocuciones o envenenamientos, pero cuando llega el calor extremo el número de animales atendidos se ve incrementado enormemente.

La ola de calor que afectó a gran parte de Europa y que duró tres días, entre el 27 y el 29 de junio, elevó las temperaturas por encima de los 40 grados en varios puntos de la Comunidad de Madrid, produciendo un gran impacto sobre las aves urbanas. Un impacto que se vio incrementado por el hecho de que, en esta época del año, la mayoría de pollos aún no han desarrollado completamente su plumaje y no están listos para volar, por lo que la mayoría de los que saltan de los nidos no son capaces de remontar el vuelo y caen al suelo, siendo recogidos por los ciudadanos y trasladados a los centros de recuperación.

Más de mil vencejos afectados por la ola de calor
De las especies de aves urbanas la más afectada es el vencejo, dado que anida en las partes altas de los edificios, debajo de los tejados, donde el calor es aún mayor. Además, es habitual que los individuos de esta especie, por sus cortas patas y largas alas, que les permiten volar durante meses sin necesidad de posarse, no sean capaces de iniciar el vuelo desde el suelo, permaneciendo en el mismo una vez han saltado del nido, hasta que son recogidos y trasladados a los centros de recuperación.

La Comunidad de Madrid ha recibido 811 ingresos en el CRAS desde que comenzó la ola de calor. De ellos, 253 provenían del Centro de Recuperación de Rapaces Nocturnas situado en la Casa de Campo, Brinzal (donde todavía permanecen ingresados otros 325 ejemplares). Ambos centros están atendiendo a las caídas de nidos de vencejos que son recogidos y trasladados gracias a la colaboración ciudadana.

La mayoría de los vencejos ingresados están en buen estado de salud pero a falta de terminar su crecimiento. Una vez completado su desarrollo, con el seguimiento de los técnicos que los atienden, serán liberados para que continúen su ciclo natural y, a finales de verano, puedan volar a África para pasar el invierno.


Fuente:
eltelescopiodigital.com