¿Hay que cortar los bigotes a los gatos?

¿Hay que cortar los bigotes a los gatos?

6 razones por las que no debemos hacerlo

En primer lugar es importante entender por qué los gatos tienen bigotes y que su función no es solo ornamental; para ellos son una verdadera herramienta de comunicación sensorial con el mundo. Algunas veces los propietarios de gatos se preguntan si deben cortar los bigotes o arreglarlos. Te explicamos brevemente por qué no y cuáles son sus funciones:

1. Los bigotes de los gatos son exquisitamente sensibles.
Son realmente pelos modificados arraigados profundamente en la piel, en áreas muy inervadas y ricas en receptores nerviosos, y muy irrigadas por el torrente sanguíneo. Son especialmente sensibles a la vibración, movimientos y cambios de presión. Son tan sensitivos que pueden detectar hasta el más mínimo cambio en la dirección de la brisa. Si son dañados les puede resultar doloroso. Incluso, comer en un plato demasiado estrecho que presione los bigotes del gato llega a resultarles molesto.
Existen entre ocho y doce bigotes en el hocico de un gato, pero también existen pelos modificados del mismo tipo y con la misma función por encima de los ojos, en la barbilla y en la parte trasera de la parte más baja de sus patas delanteras.

2. Proporcionan información sobre propiocepción y tamaño.
Los bigotes de nuestros gatos son proporcionales a su tamaño y les ayudan, por ejemplo, a averiguar la amplitud de una abertura o espacio y si caben a través o dentro de él.

3. Ayudan a calcular la posición de su presa.
Bien sea un ratón o su juguete favorito además de su visión necesitan, de alguna forma, sentir que su presa se encuentra en la posición adecuada la captura. Los pelos en la parte posterior de las patas delanteras, los de la barbilla y los bigotes, son cruciales para ese propósito.

4. Son un termómetro emocional.
La posición de los bigotes de nuestro gato puede ser un indicador de su estado de ánimo. Si están relajados y de lado está en calma, si están hacia adelante significa que está alerta y si están hacia atrás o aplastados contra las mejillas está enfadado o asustado. A estos signos debemos sumar su lenguaje corporal, como la posición de las orejas y la cola, para averiguar qué nos quiere decir nuestro amigo.

5. ¡Nunca deben cortarse!
Aunque se le caigan un par de vez en cuando nunca debemos cortarlos. Esto le desorientará al no poder recibir esas señales de “navegación” tan importantes para él. Imaginemos que alguien nos pone una venda en los ojos durante semanas y no nos la podemos quitar. Eso es lo que significa para un gato un corte de bigotes.

6. Pueden cambiar de color.
No nos sorprendamos si encontramos algún bigote blanco en el hocico de nuestro gato. ¡El tiempo también pasa para ellos!. •

Lau Lagun