Demofobia, aversión a las multitudes

La demofobia se define como el miedo anormal, persistente y sin justificación a encontrarse entre multitudes. Las personas que sufren de demofobia tienen la tendencia de evitar espacios o lugares en donde haya mucha gente, como pueden ser conciertos, espectáculos, centros comerciales, calles muy concurridas e incluso, teatros, cines o cualquier tipo de reunión.

El miedo a las multitudes puede tener un fondo genético y afecta con mayor frecuencia a las mujeres que a los hombres. Está muy relacionada con la agorafobia (miedo a estar en lugares abiertos) y se asemeja a la oclofobia y la enoclofobia, pudiéndose asocia también a la claustrofobia.

Los demofóbicos evitarán los lugares muy concurridos al experimentar situaciones muy adversas que sienten estar atrapados entre la gente, llegando a tener pensamientos tales como la posibilidad de contraer un virus, perderse entre ella, sentirse pequeño e insignificante o hasta llegar a morir entre tanta multitud.
Las personas tímidas son las más propensas a sufrir y experimentar esta fobia al no sentirse seguro rodeado de tanta gente desconocida. Algunos demofóbicos llegan a experimentar tanto miedo a las multitudes, que llegan a sentir un fuerte dolor en el pecho, como consecuencia de la ansiedad y el pánico que le produce la situación.

Los que padecen demofobia pueden sufrir estos síntomas: Aumento de la frecuencia cardíaca, sudoración excesiva, temblor o estremecimiento, dificultad para respirar, sensación de atragantamiento, dolor o molestias en el tórax, malestar estomacal, sensación de mareo o desmayo, temor a perder el control o enloquecer, temor a morir, aturdimiento, escalofríos o calores súbitos.