Catoptrofobia, aversión a los espejos

La catoptrofobia es el miedo incontrolable, persistente e irracional a los espejos. Conocida también como eisoptrofobia, una clase especial de miedo en la cual el que lo padece, teme mirar o verse reflejado en los espejos, así como pasar por delante de ellos. La catoptrofobia y la eisptrofobia suelen considerarse como la misma fobia, sin embargo, están bien diferenciadas en términos clínicos. Mientras unos sienten pánico a verse reflejados en un espejo, otros simplemente son aversos a ver imágenes reflejadas en otras superficies.

Los síntomas pueden variar desde un leve rechazo a los espejos hasta tener graves ataques de pánico. Los individuos que padecen catoptrofobia se caracterizan por sufrir los siguientes síntomas: respiración entrecortada o pesada, sudoración, ansiedad, etc.

Las razones por la que las personas llegan a padecer esta fobia son muy variadas. Normalmente está producida por algún viejo trauma emocional involucrando a los espejos, pero también puede producirse por pura superstición: miedo a ser observado a través de los espejos, o de que los espejos sean una puerta hacia lo sobrenatural o hacia otro mundo. Asimismo, algunos fóbicos temen a los espejos debido a su baja autoestima. El hecho de evitar verse y juzgarse a sí mismos puede llegar a construirse gradualmente como una aversión a los espejos, incluso una vez que se ha superado la baja autoestima.

Normalmente las personas que la sufren tratan de evitar, por ejemplo, ir a casa de amigos o a tiendas para no tener que afrontar el miedo. No olvidemos que los espejos al ser objetos bastante comunes, la crisis puede presentarse en cualquier momento, a diferencia de otras fobias en las que raramente la persona puede entrar en contacto con el estímulo fóbico.