El Belén la tradición más navideña

El Belén la tradición más navideña

Gigantes, de luces, vivientes y hasta Cisnerianos son los belenes de la Zona Este

Cuenta la leyenda que en la Nochebuena del año 1223 Giovanni di Pietro Bernardone, que con el tiempo sería conocido como Francisco de Asís, celebraba de una forma muy peculiar la Misa del Gallo. Y es que el Santo trasladó la celebración a una cueva cercana a la ermita de Greccio, donde rodeó un improvisado altar en forma de pesebre con animales (un buey y una mula). Tal conmoción causó lo ocurrido en la cueva que los frailes seguidores de Francisco se encargaron de llevar por todo el mundo la tradición de colocar representaciones del misterio del nacimiento de Jesús en las casas.

Como suele ser habitual, primero fueron las jerarquías eclesiásticas y aristocráticas las que pusieron Belenes, pero enseguida la práctica se trasladó a las clases populares.
En España fue Carlos III el que puso de moda los Belenes, mientras que en Latinoamérica, donde se conocen como “pasitos”, los franciscanos los utilizaron como forma de evangelización.

Y, por supuesto, la Zona Este no se mantiene al margen de la tradición belenista, ya que, además de los innumerables que colocan los vecinos en sus casas, hay varios que adornan calles y edificios durante los días de Navidad.
Por ejemplo, Alcalá tiene el orgullo de organizar el Belén más espectacular de la Comunidad de Madrid. Se trata del Belén Monumental que ocupa la antigua fábrica de GAL durante las fiestas navideñas. Un montaje de 200 metros cuadrados que representa un espectacular paisaje en el que no falta nada, y con figuras de 50 cm.

Pero además la Asociación de Belenistas complutense propone este año una alternativa, ya que la Casa de la Entrevista montará un gran Belén ambientado en la Alcalá de Cisneros, un Belén del siglo XVI en el que, explican, no faltarán los edificios más representativos de la ciudad complutense.

Y, por si fuera poco, la Plaza de Cervantes acogerá, dentro del poblado navideño que estrenan este 2017, un Belén gigante en pleno kiosco de música; y la Catedral Magistral organizará también el tradicional nacimiento del Obispado.

Y entre tanto Belén el Consistorio organiza, desde hace ya 23 años un concurso de Belenes que reparte hasta 16 premios entre los vecinos.
Y si la propuesta de Alcalá viene marcada por la Asociación de Belenistas complutense, en Torrejón es la Asociación de Belenistas de Madrid la protagonista. Y es que los belenistas de la capital organizan en pleno Museo de la Ciudad un gran Belén de 30 metros cuadrados acompañado de una exposición de figuras históricas.

También hay Belén gigante en plena Plaza Mayor, y varios de luz repartidos por las rotondas, pero los más tradicionales se reúnen cada año en la Casa de la Cultura. Allí las asociaciones organizan una muestra de belenes en la que derrochan originalidad. En total 16 nacimientos que se convierten en una de las exposiciones más vistas en la localidad.

En Arganda el Belén principal se ubica en la primera planta del Ayuntamiento, pero la localidad ayuda a descubrir los demás repartidos por el pueblo a través de una “Ruta de Belenes” con visitas guiadas. La Parroquia de San Sebastián Mártir, la casa del belenista José Luis Matamoros o el belén del Centro de Mayores son alguna de las paradas de esta ruta.

Pero si hay una propuesta original en la Zona Este esa es sin duda el tradicional Belén Viviente de Pezuela de las Torres, una representación que cumple 24 años de vida, y que convierte todo el pueblo en la Belén del año 0. Los propios vecinos son los actores de un Belén que se celebra en el puente de la Constitución. Más cerca de la Navidad Alcalá y Torrejón celebraban hasta hace pocos años Belenes Vivientes que reunían gran cantidad de espectadores.

El Belén Artesanal de Nuevo Baztán, en pleno Palacio de Juan de Goyeneche; el Belén Municipal de Morata, en la Plaza Mayor, o el original Belén del CTC de Coslada, con figuras de tamaño real, completan un viaje por una de las tradicionales más arraigadas de la Navidad. •

Samuel Román