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Salto del Tequendama

Salto del Tequendama

Las creencias populares dicen que el antiguo Hotel frente al salto es lugar de apariciones fantasmales y todo tipo de actividad paranormal

El salto del Tequendama es una cascada natural de Colombia, ubicada en el municipio de Soacha en el Departamento de Cundinamarca. Está ubicada a aproximadamente 30 km al suroeste de Bogotá.

El salto de Tequendama es una de las cascadas más importantes de Colombia por su valor ecológico, paisajístico, histórico y cultural. Según un mito muisca, se formó por acción divina para evacuar las aguas que inundaban la sabana de Bogotá. Algunos estudios señalan que esto pudo haber ocurrido efectivamente, y que su formación pudo darse en un corto lapso. Tras recorrer más de 100 km por el altiplano cundiboyacense y la sabana de Bogotá, el río Bogotá cae desde aproximadamente 157 metros sobre un abismo rocoso de forma circular formando la cascada, que se halla en una región boscosa de neblina permanente. Administrativamente pertenece al municipio de Soacha. Parte de sus aguas también son alimentadas por el rebose de la Represa del Muña. Es famosa la descripción que hizo del lugar el naturalista Humboldt, quien lo midió con un barómetro, calculando su altura en 185 metros. La altura del salto de Tequendama era uno de los cuestionamientos más comunes de quienes observaban la imponente cascada. La mayoría de los científicos, exploradores y viajeros se interesaron en medir y verificar la altura del salto.

Aproximadamente hasta mediados del siglo XX debajo de la cascada había flora y fauna. Sin embargo, hoy se han perdido por la contaminación del río. En 1895 se inauguró la hidroeléctrica de El Charquito, que usa el agua del río Bogotá antes del salto.

En 1928 abre sus puertas el Hotel del Salto, un lujoso hospedaje con un mirador hacia la catarata. En 1940 se inician las obras del embalse del Muña, que represa las aguas del río Bogotá en el municipio de Sibaté. Con el gran y desordenado crecimiento de la capital, el río y sus afluentes fueron crónicamente contaminados.

El conjunto de la hidroeléctrica de El Charquito y el embalse del Muña hicieron que el salto perdiera gran parte de su caudal. La grave contaminación de las aguas degradó el atractivo turístico del lugar, y el hotel fue cerrado y se encuentra casi abandonado. En 2014 se inauguró la Casa Museo Salto de Tequendama Biodiversidad y Cultura.

El lugar ha sido escenario de múltiples suicidios por parte de hombres y mujeres desesperados por problemas sentimentales o económicos desde comienzos del siglo XX, tal como relatan las narraciones por parte de algunos cronistas en los periódicos locales de aquella época. A esto se suman las creencias populares de que el antiguo Hotel El Salto es lugar de apariciones fantasmales y todo tipo de actividad paranormal, sobre todo en horas de la noche y madrugada. Los visitantes y muchas personas relacionan esto con los suicidios ocurridos en la gran caída de agua.