Fénec el pequeño zorro del desierto

Fénec el pequeño zorro del desierto

El fénec es el zorro más pequeño del mundo, a pesar de sus grandes orejas que miden hasta 15 centímetros

El fénec (Vulpes zerda), feneco o zorro del desierto, es una especie de mamífero carnívoro de la familia Canidae que habita en el desierto del Sáhara y en la práctica totalidad del Norte de África. Con sus características orejas, se trata de la especie más pequeña de su familia. Su pelaje, orejas y función renal están adaptadas a las condiciones físicas del desierto: temperaturas extremas y escasez hídrica. Las orejas le sirven como sistema de ventilación y refrigeración de la sangre que le ayuda a soportar las elevadas temperaturas y el clima extremo del desierto. El término fénec proviene del árabe, que significa zorro, y el epíteto específico, zerda, que proviene del griego, se refiere a su seco hábitat (xeros). Otros autores proponen el significado de ‘astuto’ para la traducción de zerda en griego.

Anatómicamente, carece de glándula almizclera y posee 32 pares de cromosomas, a diferencia de otras especies de zorros, que tienen entre 35 y 39 pares. Se trata del cánido de menor tamaño que existe, pues sólo tiene una altura de hasta 21 cm en la cruz y entre 35 y 41 cm de largo, más de 18 a 30 cm de cola, y pesa entre 1 y 1,5 kg. Sus rasgos más distintivos son su pelaje color arena, más claro en la cara y el vientre, su cola larga y lanosa con la que se abriga cuando duerme, el morro muy corto, almohadillas plantares peludas y sobre todo sus enormes orejas (de 10-15 cm), que le ayudan tanto a oír hasta el menor sonido como para irradiar el exceso de calor al exterior, y por esta razón suele escogerse como ejemplo de adaptación al medio desértico en contraposición al zorro de orejas pequeñas que habita en el Círculo Polar Ártico. Su pelaje le ayuda a reflejar la intensa radiación diurna y, durante la noche, a conservar su calor corporal. Suele alcanzar la edad de 10 a 12 años en la naturaleza.

Es un animal nocturno que se alimenta de insectos, reptiles, roedores, aves y sus huevos. Su sentido de la audición es tan fino que puede incluso escuchar a sus presas en sus madrigueras. Complementa su dieta con frutos (dátiles, bayas, etc.) que encuentra en los oasis, donde también se aprovisiona de agua, aunque puede vivir sin ella. Pueden llegar a saltar hasta 60 cm en altura y 120 en longitud, lo que les ayuda a cazar y huir de sus enemigos.

Al amanecer retorna a su madriguera, a veces de hasta 10 metros de profundidad y 120 m² de superficie, para pasar las tórridas horas del día a salvo del calor. Estas pueden estar interconectadas con las madrigueras de otros grupos. La madriguera típica del fénec está excavada en la arena, tanto en áreas abiertas como en zonas protegidas por la vegetación (dunas fijas), y suelen tener varias entradas, si el sustrato lo permite.
Las hembras comparten la madriguera con sus crías (2 a 5 en cada parto), mientras que los machos son solitarios, aunque a veces ayudan a su pareja durante el periodo de gestación y lactancia.

El fénec es un animal sorprendentemente fácil de domesticar, que se habitúa fácilmente a vivir con humanos. No obstante, se le considera una especie rara y por ello es ilegal tenerlos como mascota en muchas zonas de su área de distribución.

La especie se distribuye entre África y Asia, desde Marruecos (principalmente en Argelia) a la península del Sinaí y no más allá del norte de Níger.