Historia del lápiz de labios

Historia del lápiz de labios

Se sabe que se viene usando alrededor de 5.000 años en la antigua Mesopotamia, cuando joyas semi-preciosas eran trituradas y aplicadas a los labios y ocasionalmente alrededor de los ojos

El pintalabios, lápiz labial o lápiz de labios en algunos países, es un producto cosmético que contiene pigmentos, aceites, ceras y emolientes que dan color y textura a los labios

Las mujeres en el antiguo Valle del Indo aplicaban el pintalabios a sus labios para decorar su cara. Los Antiguos egipcios extrajeron tinte rojo-amoratado de fucus-algin, 0.01% yodo, y algo de bromo mannite, que llegó a provocar serias enfermedades. Cleopatra tuvo su pintalabios hecho de escarabajos carmín triturados, que tenían un pigmento rojo profundo, y hormigas para la base.

Los pintalabios con efecto brillante fueron hechos inicialmente usando una sustancia iridiscente encontrada en las escamas de peces. Los pintalabios empezaron a ganar popularidad en el siglo XVI, durante el reinado de la reina Isabel I, quien puso de moda los rostros pálidos y los labios intensamente rojos. En ese entonces, los lápices labiales eran hechos con una mezcla de cera de abejas y pigmentos rojos de las plantas.

En 1922 se comercializó por primera vez un pintalabios en España, fue el Milady, de Puig. Durante la Segunda Guerra Mundial, el uso del lápiz labial se masificó gracias a su uso en la industria del cine.

Tal como la mayoría de los productos de maquillaje, el lápiz labial es utilizado por mujeres, generalmente, al llegar a la adolescencia, aunque para las niñas también existen lápices labiales con algunos colores, brillos, sabores y esencias en forma de hidratantes y bálsamos labiales.