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Piedras de Callanish

Piedras de Callanish

Según una tradición local, los gigantes que habitaron la isla fueron convertidos en piedra al negarse a convertirse al cristianismo

Las Piedras de Callanish cuyo nombre en gaélico sería Clachan Chalanais o Tursachan Chalanais, son un conjunto de menhires levantados en época prehistórica. Están situadas en las cercanías de la población de Callanish en la costa oeste de la isla de Lewis, en las islas Hébridas Exteriores de Escocia.

Los vestigios del yacimiento más antiguos están fechados entre el 2900 y 2600 a.C. Los 13 monolitos principales conforman un crómlech de unos 13 metros de diámetro, con una larga avenida de acceso flanqueada por piedras en su lado norte, y filas más cortas de piedras por sus lados este, sur y oeste. La disposición general en planta del monumento recuerda la forma de una cruz celta algo distorsionada. La altura de cada uno de los monolitos oscila ente 1 y 5 metros, y están realizados en roca de gneis de origen local, de la propia isla de Lewis.

Se ha especulado, entre otras teorías, con la de que las piedras forman un sistema de calendario basado en las fases lunares. El profesor Alexander Thom ha sugerido que la alineación de la avenida de piedras (mirando hacia el sur) señalaba hacia el punto de ocaso de la luna en el solsticio de verano, por detrás de una montaña distante llamada Clisham. Según una creencia local, a la salida del sol en el solsticio de verano, «El que Brilla» recorría caminando la avenida de piedras, siendo su llegada anunciada por el canto del cuco. Esta leyenda podría ser un vestigio en el folklore del significado astronómico de las piedras.