Dos coloretes pintados

Dos coloretes pintados

La Zona Este también celebra el Carnaval

No es Venecia, ni Río de Janeiro, ni tampoco Cádiz, pero la Zona Este tiene su propia forma de vivir el Carnaval, esos días previos a la Cuaresma en los que las férreas reglas de comportamiento cristianas se “relajan” durante cerca de una semana.

La fiesta del Carnaval (etimológicamente, “Adiós a la carne”), procede de otra fiesta muy importante en el calendario de los antiguos romanos: las Saturnalias, o fiestas del invierno, en honor a Saturno que se celebraban el 25 de diciembre. Con el triunfo del cristianismo, la fiesta, tal y como estaba concebida, se trasladó a los días previos a Cuaresma, dejando el día de Navidad para celebrar el nacimiento de Jesucristo. Eso sí, esta nueva fecha coincidía con la fiesta de Isis, el Navigidium Isidis, que al cristianizarse se convirtió en “carrus navalis”, la procesión de las máscaras.

Estos múltiples orígenes explican por qué el Carnaval es tan distinto según la zona en que se celebre, pues la fiesta ha evolucionado de formas muy distintas, al darle cada pueblo su propia idiosincrasia. Así, en el mundo destacan los desfiles de Carnaval de Río de Janeiro, los bailes de máscaras de Venecia, o el “Mardi Gras” de Nueva Orleans que mantiene la tradicional comilona de las Saturnalias. Mucho más cerca, el Carnaval a la española tiene como componente central la música, a través de las voces de los componentes de murgas, chirigotas y comparsas.

Y, aunque no lo parezca, el Carnaval de la Zona Este tiene muchos de estos elementos que componen los grandes Carnavales del mundo, a los que se suman los puramente litúrgicos como el Entierro de la Sardina en pleno Miércoles de Ceniza.

Así, Alcalá celebra sus Carnavales entre el Viernes de Carnaval y el Miércoles de Ceniza, y lo hace con un concurso de comparsas, otro infantil y el concurso general de grupos.
La celebración comienza el viernes con un desfile infantil por las calles de la ciudad, y termina el miércoles de Ceniza con el Entierro de la Sardina.

Sin embargo, esta programación del Carnaval poco tiene que ver con la que existía en la cuna de Cervantes hasta la Guerra Civil. Así, las Fiestas de Don Carnal comenzaban colgando los “peleles” en la Plaza de Santa Ana, unos peleles con figura humana y hechos de paja que solían representar a algún personaje de la actualidad, y que eran apedreados por los niños.

El Jueves Lardero, que es el verdadero comienzo de las Fiestas de Carnaval, los complutenses celebraban una fiesta muy similar al Día de la Tortilla de la cercana Torrejón, pues se reunían para merendar, hacer juegos y terminar con un gran baile en el llamado “Jueves de Compadres”. Este baile era una de las imágenes más sorprendentes del Carnaval de Alcalá, pues los hombres bailaban con camisa blanca mientras las mujeres lo hacían con vestido negro y pañuelo rojo.

Si en Alcalá fue la Guerra Civil la que terminó con la celebración tradicional, en Torrejón, directamente, no se celebraba, opacada por la celebración del Día de la Tortilla. Así el modelo de Carnaval torrejonero está todavía buscando su sitio y sin elementos claramente diferenciadores, pues cambia cada poco tiempo.

Actualmente el Carnaval de Torrejón se compone de un concurso infantil y otro de grupos, una Fiesta Infantil en la tarde del viernes, y el Entierro de la Sardina el domingo de Carnaval, con lo que la localidad comprime en tres días una Fiesta que dura cinco. Pero este modelo poco o nada tiene que ver con el que hizo a Torrejón una de las cunas del Carnaval madrileño en los albores del siglo XXI.

Así, el Carnaval comenzaba con un pregón satírico en la Plaza, al que seguía la final del primer concurso de chirigotas organizado en la zona centro de España, y que tenía categoría local y regional, una final precedida en días anteriores por una fase clasificatoria en la que participaban grupos de todo Madrid. Hace unos años, además, este concurso se complementó con la visita de una auténtica chirigota gaditana, el “Parque Jurásico” con el que Juan Rivero participó en el COAC de 2008.

Como reminiscencia de aquel Certamen Regional de Chirigotas, la Casa de Andalucía recibe, desde hace unos años, una visita muy especial semanas antes de que comience oficialmente el Carnaval. Así la Chirigota “El Pellizco” y la Comparsa Clandestina, ambas de Getafe, visitan Torrejón en lo que es su ensayo general de cara al Carnaval.

Una de las señas de identidad del Carnaval torrejonero es el llamado Concurso de Sardinas, en que los grupos que han participado en el concurso de disfraces muestran su ingenio a la hora de elaborar una sardina acorde con el disfraz.

Y siguiendo con las chirigotas, han sido, durante muchos años, las protagonistas del Carnaval de Rivas, que cogió el testigo del concurso cuando Torrejón dejó de celebrarlo. Pero el Gobierno Local decidía este año terminar con la cita musical, cambiándola en su lugar por una muestra de agrupaciones carnavalescas sin premio en juego.

Además de las chirigotas, el Carnaval de “Rivas de Janeiro” se compone de un gran desfile de Carnaval y varios concursos, al igual que el de Arganda, que comienza con un Desfile Infantil con más de dos mil participantes. •

Samuel Román