Arte mural: herederos de Altamira

Arte mural: herederos de Altamira

Las ciudades se han llenado en los últimos años de obras de arte pintadas en sus paredes

Dicen que la Historia es cíclica, y un buen ejemplo de ello es el resurgimiento en los últimos años del arte mural. Y es que, si ya en el Paleolítico Superior los primeros homínidos decoraban las cuevas con escenas de su vida cotidiana, ahora son artistas de reconocido prestigio los que embellecen las fachadas con pinturas de grandes dimensiones.

Pero el arte mural no termina en las cuevas de Altamira. Durante toda la Edad Antigua y, sobre todo, el Renacimiento, las pinturas “al fresco” se convierten en auténticos clásicos de la iconografía religiosa. Habrá que esperar al siglo XX para que, desde Latinoamérica, llegue el concepto actual de pintura mural, totalmente desacralizada, y enfocada al arte urbano.

Y en la Zona Este pocos son los municipios que han rechazado tener alguna obra de arte decorando sus fachadas. Así, por ejemplo, Alcalá dedica la inmensa mayoría de sus obras de arte mural a Cervantes y El Quijote. En concreto, el actual Gobierno complutense decidió poner en marcha en 2015 un programa de embellecimiento de la ciudad que incluía la creación de siete grandes murales cervantinos, con motivo del Año Cervantes y el Año Quijote que estaban por llegar. Y así fue.

El primero se inauguraría un año después y representa un dibujo de la artista Kapka Kaneva reinterpretado por Alameda Factory junto a Puerta de Madrid. Este primer mural se complementaba con la decoración de la puerta del antiguo almacén de Tabacalera, que reproducía la primera página de la primera edición de El Quijote.
 
Los dos siguientes, pintados en la Avenida de Guadalajara, fueron obra de Boa Mistura, un colectivo dedicado a realizar intervenciones en espacios públicos. El grupo de artistas diseño y pintó dos frases en las dos fachadas de un mismo edificio, para recordar las dos obras más conocidas de Cervantes: Las Novelas Ejemplares y El Quijote.

El cuarto y quinto mural fueron obra del artista internacional Suso33, que decoró una fachada en Reyes Católicos y la Antigua Fábrica de Harinas. El primer mural representa a Quijote y Sancho garabateados; mientras que el segundo muestra un Cervantes muy especial, pues su efigie se compone de siluetas humanas pintadas sobre la pared.

Los dos últimos murales del programa son dobles, ya que el artista alcalaíno Manu Cardiel optó por decorar cuatro fachadas en la calle Torrelaguna con el episodio de los molinos de viento. Precisamente el episodio de los molinos es el protagonista del mural más importante que decora la ciudad complutense. Y es que la localidad decidió conmemorar el hermanamiento con la ciudad argentina de Azur decorando la Casa Tapón con un gran mural obra del artista Miguel Rep, un mural que, meses después, tendría un hermano en la ciudad argentina.

Pero no sólo de Cervantes vive Alcalá, y con motivo del Año Cisneros, la ciudad decidía recuperar el mural de La Panadería, en plena Calle Mayor, con un nuevo diseño del Cardenal firmado por la artista complutense Zaida Escobar. Un mural pintado por los niños en Parque O´Donnell, otro que decora la Plaza del Viento de Espartales, y un tercero en la fachada de la Escuela Infantil Los Molinos completan el recorrido artístico por Alcalá.

En Torrejón los murales tienen dos nombres propios, ya que la inmensa mayoría han sido pintados por Manuel Ojeda o por el colectivo La Family. En concreto, la Asociación de graffiteros se ha encargado de decorar veinte casetas de la luz repartidas por toda la localidad. Además suyos son los murales que decoran el Centro Cultural de Fronteras, la Biblioteca Federico García Lorca, el colegio Jaime Vera, la Ronda Norte, o la fachada de la AAVV de La Cañada.

El otro artista, y este con mayúsculas, que decora las fachadas de Torrejón es Manuel Ojeda, trabajador municipal que un buen día decidió cambiar el ordenador por la brocha. Ojeda es responsable de cinco galerías que reproducen cuadros fundamentales en la Historia del Arte; y once pinturas murales repartidas por toda la localidad. Los últimos en llegar al arte mural de Torrejón lo han hecho por la puerta grande, ya que, además de un mural de la Asociación de Viudas, Los Domingos al Sol ha sido el encargado de decorar el antiguo rocódromo del Recinto Ferial con un mural en recuerdo de Michael Jackson.

En Coslada los murales más especiales recuerdan a dos personalidades de enorme importancia: Rafael Alberti y Malala. El dedicado al poeta está ubicado junto al Instituto del mismo nombre, mientras que el de Malala se sitúa en plena Avenida de España. Además, y en los últimos años, Coslada ha optado por la pintura colaborativa para decorar los murales de sus colegios.

Así los alumnos del Gonzalo de Berceo fueron los encargados de pintar un gran mural en la pista deportiva del colegio. El San Pablo recibía hace unas semanas la visita de jóvenes europeos que remodelaron por completo el patio del centro, y entre las reformas se incluía un nuevo mural con motivos marinos.

También el campo de fútbol de La Vía recibía el año pasado la visita de los artistas que formaban parte del Coslada Style Urban, encargados de cambiarle la cara a los muros del campo. Por último, el mural más visitado de la localidad se encuentra dentro de la estación de Metro y representa distintas imágenes de cielos de Madrid.

Rivas se sumaba hace unos años a la moda de la pintura mural, y lo hacía de la mano de Boa Mistura, encargados de decorar la fachada de la nueva Biblioteca dedicada a Gloria Fuertes. Visto que el resultado era bien acogido por los vecinos, este año han abierto un concurso para que escojan los diseños que van a decorar muros repartidos por toda la ciudad en los próximos meses. •

Samuel Román