Misofobia, aversión a la suciedad y los gérmenes

Misofobia, aversión a la suciedad y los gérmenes

La misofobia puede definirse como el miedo persistente e injustificado a la suciedad y todos los tipos de gérmenes y bacterias que puedan estar incluidos en ese tipo de contaminación. Uno de los síntomas más comunes de quienes padecen este trastorno es el de lavarse las manos o su cuerpo frecuentemente.

Las misófobos, como suele llamarse a las personas que sufren misofobia, tienden a lavarse las manos constantemente y a tocar las cosas con cautela, utilizando en muchos casos guantes o pañuelos, aún siendo en la mayoría de los casos algo sanitariamente excesivo e innecesario. En algunos casos llegando a lavarse las manos hasta 40 veces en 20 minutos, o incluso a tirar la ropa después de cada uso. Su miedo se concentra en las materia biológicas, en los olores corporales y en la suciedad visible.

Las personas con misofobia tratan siempre de evitar los lugares o ambientes que no estén limpios con regularidad o que su aspecto sea lúgubre o muy descuidado.

Este miedo a la suciedad mayormente ocurre en individuos hayan tenido algún problema importante en su salud en algún momento de su pasado o que tuvieron a un ser querido pasar un trauma relacionado con la salud. Los orígenes de esta fobia también suelen comenzar en nuestra infancia, justo en el momento que aprendemos a hacer uso del inodoro.

Esta fobia afecta al 0,8% de la población española, de los cuales, la mitad sufre algún tipo de trastorno referido a la contaminación. Si bien en ocasiones los enfermos son conscientes de su problema, en otros casos intentan minimizar sus síntomas e incluso procuran ocultárselo a los demás.