A la conquista del espacio

A la conquista del espacio

Torrejón y San Martín de la Vega tienen algunas de las principales instalaciones aeroespaciales de España

Si hay un sector en el que la “Marca España” no tiene crisis ese es, sin duda, el aeroespacial, ya que el país va a lanzar dentro de unos días el Satélite PAZ, ademas de, en abril, comenzar la instalación de un nuevo Centro de Seguridad del Satélite europeo Galileo, y ambas operaciones, con epicentro en la Zona Este.

Y es que en pleno corazón del Corredor se encuentra la sede central del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial, el INTA, cuyas instalaciones de Torrejón han visto nacer y crecer la industria espacial española.

El Instituto fue fundado en 1942 por el ingeniero que le dio nombre y fue su Presidente hasta 1960, Esteban Terradas, si bien no será hasta los 60 cuando se lance a la conquista del espacio, en colaboración directa con la NASA, una colaboración que se concretará en la creación de la estación espacial de Fresnedillas de la Oliva, en 1967, una estación que entrará en la historia tan sólo un año después, cuando reciba la primera foto de la Tierra realizada desde la Luna por el Apolo 8. En 1969, la estación será clave en el descenso del Apolo 11 de Neil Armstrong sobre la superficie lunar, ya que era la única de las tres del proyecto Apolo que estaba en la cara visible de la Luna en el momento del alunizaje. La Estación será cerrada y desmantelada en 1985, pero la colaboración con la NASA continúa hasta hoy, gracias a otro organismo ubicado, de nuevo, en Torrejón: el Centro de Astrobiología.

El CAB “se dedica a la investigación de las condi¬ciones que hacen posible el surgimiento y mantenimiento de la vida en el Universo”, tal y como explican, y ha sido clave en el envío y análisis de sondas a Marte, Saturno y las lunas de Júpiter. Además está previsto que sea clave en el proyecto Mars 2020, encargado de analizar las posibilidades de colonización del planeta rojo.

Tras varios años de colaboración, España comienza a preparar su primer satélite propio en 1968, aunque no se lanzará hasta noviembre de 1974. El Intasat permitía al país entrar en el club de los países espaciales tan sólo un año antes de que la situación política cambiase por completo. El segundo satélite no se lanzará hasta 1995, esta vez en colaboración con la Politécnica de Madrid, el UPM-Sat, un microsatélite del que está previsto que en unos años se lance una segunda versión. Después llegarán el Minisat, en el 97; los Nanosat en 2004 y 2009; el Xatcobeo de la Universidad de Vigo en 2012; y el OPTOS, en 2013.

Pero estos pequeños satélites no serán nada comparado con un proyecto que viene gestándose desde los años 90, y que aspira a convertir a España en una de las potencias mundiales en Observación Terrestre por Satélite (PNOTS). La idea era crear una red de pequeños satélites capaces de obtener imágenes de cualquier lugar de la tierra en cualquier situación metereológica, pero este ambicioso proyecto, materializado en los programas ISHTAR y CESAR, se quedaba en stand by hasta 2012, cuando era recuperado por los satélites PAZ e Ingenio.

PAZ, cuya fecha de lanzamiento prevista es este mismo mes de febrero, abarcará las necesidades de seguridad y defensa, además de otras de carácter civil del Estado, pudiendo tomar más de 100 imágenes diarias de hasta un metro de resolución, tanto diurnas como nocturnas, y con independencia de las condiciones meteorológicas. Y para su puesta en marcha el INTA también ha escogido la Zona Este. Así varias localidades cercanas a Torrejón han sido escogidas para realizar labores de calibración del nuevo satélite antes de su lanzamiento al espacio. En concreto las localidades elegidas han sido Perales de Tajuña, Paracuellos del Jarama, Morata de Tajuña o Valdaracete, entre otras.

PAZ será complementado con el Satélite Ingenio, aún sin fecha de lanzamiento. Las imágenes que obtendrá Ingenio reforzarán la prevención y capacidad de respuesta ante desastres naturales, incendios, inundaciones y vertidos en el mar y ayudará a gestionar mejor la ocupación y uso del suelo, entre otras aplicaciones.

Pero además de los satélites “Made in Spain”, el INTA de Torrejón también gestiona el proyecto Galileo, una constelación de 30 satélites que pretende ser la alternativa europea al GPS. Los primeros Galileos se ponían en órbita en 2012, y tan sólo un año después el INTA inauguraba el Centro de Servicios Galileo “Loyola de Palacio” encargado de gestionar las aplicaciones comerciales del proyecto. Este Centro de Servicios se verá complementado desde el año que viene con el nuevo Centro de Seguridad “La Marañosa”, ubicado en San Martín de la Vega, y cuyo traslado acaba de ser aprobado por la Unión Europea dentro de las negociaciones con Reino Unido por el Brexit. El Instituto Técnico “La Marañosa” de San Martín de la Vega es un organismo destinado a la investigación para Defensa y las Fuerzas Armadas, y es dependiente del INTA. Volviendo a Torrejón, dentro de la Base se sitúa el Centro de Satélites de la Unión Europea, encargado de secundar la toma de decisiones de la Unión Europea en el contexto de Política Exterior y Seguridad Común, facilitando el material resultante del análisis de imágenes de satélite.

Pero la mayoría de satélites españoles que ocupan el espacio los ha lanzado Hispasat, cuya sede central está en Arganda. Hispasat ha lanzado ya seis satélites del proyecto Hispasat, y otros tres del proyecto Amazonas, todos con ellos con carácter comercial; además de dos satélites destinados a la defensa: el Xtar-Eur y el SpainSat, operados a través de Hisdesat.

Los últimos satélites de la constelación española son íntegramente privados, y lanzados por la empresa que presidió Pedro Duque durante cinco años, Deimos Imaging. Los Deimos son dos pequeños satélites con capacidad para realizar fotos de alta resolución operados desde Tres Cantos. •

Samuel Román